Las responsabilidad de la formación de los más jóvenes parece que se ha traspasado casi en su totalidad a los centro educativos, en ese profesorado que cada vez tiene menos medios, más miedos (entiéndase por la responsabilidad) y en ocasiones nada de ganas en esta encomiable tarea.

Partiendo de la base, que la formación, la construcción orgánica de una personita recae en el núcleo familiar (in my humble opinión) , cualquier ayuda en este sentido, para los que somos padres es extraordinariamente bien recibida. Por tal motivo  y teniendo en cuenta las “apretadas agendas” de nuestros peques (idiomas, deporte, música, etc.) quienes reciben a estos niños y niñas para estas actividades extraescolares cobran una importancia muy relevante… ¿qué les enseñan, qué aprenden después del cole?¿Tengo la tranquilidad de que están en buenas manos?.

Mis hijos han comenzado a jugar a baloncesto este año en el Club Cordobasket, liderado por un amigo y excompañero de batallas baloncestísticas, Ángel Lopera, y donde tienen de entrenador a otro amigo, excompañero, Rafael “Falete” Funes. Cordobasket organizó los pasados 27 y 28 de febrero, el primer torneo BABYCRACKS ANDALUCÍA 2016, en categoría masculina y femenina, en el que participaron equipos de las provincias de Córdoba, Sevilla, Jaén y Málaga. Más de 250 jugadores/as, que ha supuesto la mayor concentración de las futuras promesas del baloncesto andaluza en categoría BabyBasket.

Pero no ha sido un torneo al uso. El lema del torneo era “Formar Jugando”, toda una declaración de intenciones, y si se presta atención a los trofeos y premios otorgados, te das cuenta de la diferencia respecto a otros campeonatos:  al jugador/a más solidario, al equipo que más ha demostrado jugar en equipo, al jugador/a más espectacular, además de otras categorías como árbitro colaborador, entrenador educador, y afición educada. Por supuesto, todos los equipos participantes han recibido su trofeo.

A través del baloncesto se enseñan, se aprenden y se experimentan valores fundamentales en el ser humano. Formar es transmitir conocimientos, experiencias y también emociones. Con la adecuada emoción un niño/a es capaz de manejar la frustración de una derrota o de una situación no deseada, gestionar las victorias y los triunfos sin perder la humildad, valorar que el esfuerzo es la única vía de conseguir resultados en la vida, nada llega sin trabajo. En definitiva, con el baloncesto se forjan líderes, y cuando hablo de esto no me refiero a personas que estarán al frente de organizaciones, empresas, asociaciones,… que también puede ser, aunque creo que el mayor propósito de todos ha de estar enfocado en puedan liderarse a sí mismos. Liderarse a uno mismo es el mayor de los liderazgos, no parece mal comienzo.

Felicidades a Ángel Lopera por el proyecto tan novedoso que ha puesto en funcionamiento, y esperando que este sea la semilla, que haga darse cuenta a otros clubes, estamentos y administraciones, de la responsabilidad que todos tenemos en la construcción de la personalidad de los más jóvenes. Muy orgulloso de tener a mis hijos en este gran equipo. BE TIM. Sígueme en www.tim-coaching.com.

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