Lo mejor cuando hablas de emociones o sentimientos es el carácter subjetivo de los mismos, donde la posibilidad de equivocarte respecto a su origen, manifestación se difumina, ya que uno siente lo que siente. Me llamó la atención las declaraciones de Simeone tras el partido disputado con el Madrid la semana pasada, en las que su equipo fue eliminado en semifinales de Champions. Por tercera vez consecutiva el eterno rival le rompía el sueño de poder ser campeón de Europa. Ante un evento de similares características uno piensa, “vaya faena, el equipo, el entrenador, el cuerpo técnico  deben de estar destrozado”. Invito a los lectores a que vean la rueda de prensa completa (https://www.youtube.com/watch?v=-1SMCAhjF0s&t=17s).

No haré spoiler de la misma aunque sí las primeras palabras que salieron de su boca: “Estoy feliz”. Siempre he pensado que uno se siente feliz porque ha conseguido un objetivo, una meta en su vida, por lo tanto me chirriaron muchísimo esas palabras. Además si observas el lenguaje no verbal del entrenador durante sus declaraciones, queda de manifiesto la disonancia existente entre su cuerpo y sus palabras. Eso de que estaba feliz, no se lo creía ni él. Sim embargo, me gustaría aventurarme acerca del estado emocional que en ese momento concreto podría estar sintiendo el “Cholo” y para ello tomaré como referencia el libro Universo de Emociones, que descubrí gracias a mi amigo Pedro Ventura. El libro habla de 6 grandes emociones básicas como galaxias (Felicidad, Alegría, Amor, Tristeza, Ira, Miedo), dentro de cada una de las cuáles se concentran otras “estrellas” (emociones). En total se hablan de más de 307 emociones de las cuales 202 son negativas (limitantes), 105 son positivas (potenciadoras) y lo mejor es el grado de interrelación que hay entre ellas, ya que los autores cuentan de cómo determinadas emociones se mueven del lado positivo al negativo. Sin lugar a dudas, un libro muy recomendable.

En mi opinión el entrenador argentino, estaba feliz, pera una FELICIDAD matizada, especial, diferente. Estaba ORGULLOSO de su equipo, SATISFECHO de ver como lo dieron todo en la cancha, y también sentía FRUSTRACIÓN por no haber conseguido avanzar, PENA por la afición que siempre anima y aprieta, ENFADO porque el Madrid de nuevo les fastidió… en definitiva, un cocktail de emociones que en ese momento se verbalizó en Felicidad pero por lo comentado anteriormente, era algo más que eso.

Los líderes tienen una responsabilidad añadida que se deriva por ser centro de atención continua, y por consiguiente, han de servir de ejemplo para el resto. Han de ayudar a la alfabetización emocional de sus seguidores y esta comienza con la identificando de la emoción y la expresión coherente de la misma. Porque sentir frustración, decepción, disgusto, tristeza NO ES MALO, especialmente  ante situaciones como las vividas. Si estas jodido dilo y explica por qué. Entre todos construiremos una sociedad más inteligente emocionalmente hablando. @maluque1972.

 

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