Visible en kilómetros a la redonda, la imponente silueta del castillo de Belmez dibuja la estampa de bienvenida que este pueblo de 3.000 habitantes del Alto Guadiato ofrece al visitante. Allí, sobre la cima de una elevada roca de piedra caliza, la fortificación que es seña de identidad del municipio, cuenta la historia de siglos de batallas que ha protagonizado como enclave privilegiado en su comarca.

Aunque las sospechas de los historiadores y la disposición del castillo fechan en época árabe la primera edificación que tuvo lugar en el espacio donde se alza, los primeros datos escritos sobre la fortificación que hoy existe nos trasladan hasta el siglo XIII. Elevado varias decenas de metros sobre Belmez, el castillo sigue una configuración propia de un edificio que siempre cumplió la función de vigía y fortaleza.

Castillo de Belmez | FERNANDO HERMOSO
Castillo de Belmez | FERNANDO HERMOSO

La Torre del Homenaje –la principal, de forma cuadrada y con una altura de 12 metros- está acompañada en el perímetro del castillo por otras cuatro torres que servían de zona de vigilancia para cada uno de los flancos de la fortificación. En el interior del edificio, el Patio de Armas servía para albergar las caballerizas y disponer también de un aljibe donde guardar el agua de lluvia y de una tahona para almacenar los alimentos de quienes allí hacían tareas de vigilancia.

No fue hasta la invasión de las tropas francesas de Napoleón cuando el castillo de Belmez sufrió la principal reconstrucción que lo dejó con los grandes rasgos que hoy son visibles a ojos de los belmezanos y visitantes. Una época en la que el castillo sumó batallas en las que era el protagonista de la disputa para disponer de tan poderoso vigía en la comarca.

De hecho, hartos de estar en medio de las disputas por tal motivo, la historia cuenta que los propios belmezanos fueron quienes, posteriormente, llegaron a desmontar y llevarse las piedras que conformaban los accesos al castillo, a fin de que no resultara atractivo y evitar así más envites de guerra.

Castillo de Belmez | MADERO CUBERO
Castillo de Belmez | MADERO CUBERO

Sin embargo, su valía patrimonial e histórica fue reconocida ya en el siglo XX y fue cuando se acometió la reforma que le proporcionó una escalinata de piedra desde la zona más alta del pueblo, para que belmezanos y turistas puedan llegar a hasta él. Hoy en día, el castillo permanece abierto de manera permanente para su visita, además de acoger rutas organizadas para grupos de adultos y escolares a través de la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Belmez y albergar vías de escalada en uno de sus flancos para los amantes de este deporte.

Su valía patrimonial le valió en 1984 la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) y en esa misma década fue remodelado con el premio que el entonces alcalde, Rafael Canalejo Cantero, ganó en el popular concurso de TVE ‘Un millón para el mejor’. Una placa con su nombre al inicio de la escalinata de piedra que sube al castillo recuerda al primer edil que protagonizó este singular episodio en la vida de la fortificación.

Castillo de Belmez | MADERO CUBERO
Castillo de Belmez | MADERO CUBERO

Parte de esa vida, con sus episodios más significativos, se ofrece al visitante en los paneles explicativos que a lo largo de la escalinata se disponen para su lectura y provocar así paradas que hagan más llevadera la subida de tal pendiente. Planos de la planta del castillo, la disposición de las torres, sus dos puertas y otros elementos arquitectónicos se intercalan con apuntes de los siglos de historia que guarda el edificio más emblemático de Belmez, como los años de la Guerra Civil en que el castillo albergó un faro para orientar de noche a las avionetas en el conflicto bélico.

Un edificio donde, además, es posible otear el horizonte 360 grados alrededor y ver desde allí, más allá del propio Belmez, otros municipios como Peñarroya-Pueblonuevo o Fuente Obejuna, el embalse de Sierra Boyera que abastece de agua a todo el Alto Guadiato, la Sierra Palacios, la vía verde junto al municipio o las comunicaciones de tren y carretera que vertebran este territorio.