El selfie de Salvador Gutiérrez Solís.
El selfie de Salvador Gutiérrez Solís.
El escritor cordobés se pone a prueba en un selfie que antecede a la presentación de su último libro, ‘Biografía autorizada’, mañana por la tarde en la Filmoteca de Andalucía

Carlos J. es una estrella del rock en pleno proceso de reflexión que trata de revitalizar su carrera en solitario componiendo su disco más personal: Biografía autorizada. Gutiérrez Solís le toma prestado –o le roba- ese título a su protagonista y así titula su última novela (Ed. La Isla de Siltolá). Ya está considerada como la primera novela sobre La movida y por ella desfilan grupos de rock de todo pelaje, muchos reales, otros que le hacen guiños a la verdad, bares, salas de conciertos, series de televisión, programas de radio, mucha laca y hombreras, también algo de fútbol, canciones… Es la novela que cuenta el veloz tiempo en el que hemos pasado de rebobinar las cintas de casete con un boli Bic al Spotify. Cultura popular en una divertida narración más seria de lo que parece. Biografía autorizada se presenta mañana a las 19:30 en la Filmoteca, donde acudirán miembros del equipo del programa de la RTVE Cachitos de hierro y cromo, así que la cosa promete.

PREGUNTA. En la novela, el protagonista intenta hacer un disco autobiográfico y tú aprovechas para hacer casi un libro de memorias. ¿Dónde está el truco?

Leaderboard-02-post-cultura – Otoño 2017 – IMAE

RESPUESTA. No sé tocar la guitarra, canto mal y con la batería solo llevo un ritmo. Se puede escribir dedo a dedo, hasta cuatrocientos folios, y hasta tu propia autobiografía no autorizada. El truco comienza en la página siete, tras tomar altura, lo demás es dejarse llevar por la emoción. Pronóstico de turbulencias en Las Azores.

P. ¿En los tiempos de La movida todos éramos felices?

R. Fabio McNamara lo era, y hasta tuvo un bebé, Pedro por nombre. Los peces del Swing también eran felices, y las palomas de Las Tendillas. La ignorancia es felicidad, que se lo pregunten a Pitbull.

P. Bajo el tópico novela generacional ¿se esconde el fracaso o aflora el éxito?

R. Entonces, ¿por qué?, me vence el temor
 y cada vez que cierro los ojos lo siento fuerte. 
Entonces, ¿por qué?

P. El grupo cordobés Almas sin Konciencia debuta tocando en la verbena de La Viñuela y acaba haciendo giras multitudinarias por América. ¿No es eso vértigo?

R. Siempre que te veo siento algo raro en mi interior, y cuando me hablas creo que me caigo sin razón. Y estoy descubriendo que lo que siento al verte es vértigo, cuando te acercas a mí, vértigo cuando te oigo reír.

P. Sexo, drogas y rock and roll. ¿Es un plato único o primero, segundo y postre?

R. Tomando un capuchino, era el año nuevo chino, 
en un restaurante argentino (con empanadas y vino), 
el problema es que la nena era linda pero buena gente 
y me tocó la frente.

P. En los últimos cuarenta años, la sociedad española ha pasado por mejores y peores momentos. Mientras, Café Quijano seguía haciendo discos. ¿Cómo hemos permitido una cosa así?

R. Algún día la historia colocará a Café Quijano en el lugar que se merece: entre Pignoise y La oreja de Van Gogh.

P. ¿Cómo se explica que fuéramos a tantos garitos sin tener un duro?

R. El euro nos ha hecho mucho daño. Tengo un sueño que se repite cada poco: meto la mano en el bolsillo y saco pesetas. Monedas de cinco duros, sobre todo.

P. En las librerías, Biografía Autorizada ya está en la misma estantería que Alta Fidelidad, de Nick Hornby. ¿Prueba superada?

R. Hornby no habría resistido al Madrid de Luis de Carlos ni al Córdoba del Sandokán, ni un concierto de Un pingüino en mi ascensor. Tampoco una noche de sábado en la Feria escuchando a Los Inhumanos. He demostrado más resistencia. Esta afirmación es incuestionable.

P. Y como la de Hornby, tu novela se convierte por momentos en un tratado de gustos personales y opiniones sobre diferentes bandas…

R. Carlos J. aplaude grupos y canciones que yo detesto y viceversa. Aunque alguien me diagnostique esquizofrenia, me he divertido mucho no poniéndole hora de regreso al protagonista de la novela.

P. Has tirado de memoria personal para recrear la Córdoba de los años ochenta, sus bares, sus grupos musicales, sus programas de radio… Habrá quien te enmiende la plana…

R. La memoria no entiende de planas, solo de curvas, y cada uno las cuenta según las haya tomado. Muchos se salieron y creyeron que el fondo del pantano seguía formando parte de la curva. Pero no, se acabó la carretera. Y no hay autopista de peaje.

P. Carlos J., el protagonista, es una rock star insegura, como si estuviera atrapada en su propio personaje ¿Crees que eso es moneda común en el mundo del espectáculo?

R. Primero pensé en reproducir un poema de Dylan Thomas, que le habría dado un toque cultureta a la entrevista. Luego pensé en reproducir la letra de una canción de Neil Young, pero habría sido hacerle un feo a Bob. No sé cómo explicarlo.

P. Coincide la publicación de tu novela con el anuncio del regreso de la banda granadina 091, muy presente en el libro. Dime que todo estaba preparado.

R. Todo estaba preparado, pero siempre negaré que he dicho esto, se lo prometí a Enrique. ¿Seguro que estoy escribiendo en el grupo correcto?

P. Mientras la música evolucionaba de los programas de Paloma Chamorro a Operación Triunfo, el Real Madrid pasaba de ser el de los García al de los Galácticos pasando por el de la Quinta del Buitre ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Recuerda que, esta semana, la pregunta es más que pertinente.

R. El segundo apellido de Piqué es Bernabéu, algún día descubriremos que el segundo de Florentino es Guardiola.