Hay que acostumbrarse a mirar para otro lado, casi nunca están las cosas donde dicen que están. A mis hijxs les fascina la magia y lo primero que han aprendido sin que nadie se lo diga es que no hay que atender a la mano que el mago mueve llamativamente, que precisamente hace eso para que no miremos a la otra, que es donde de verdad pasan las cosas.

El pasado sábado entre las 11 y las 12 horas no parábamos de hablar un grupo de gentes sobre la creación contemporánea en la ciudad, y unos y otros citábamos al modelo de Córdoba, y nos esforzábamos en saber si era mejor o peor que el de Málaga. Si nos descuidamos creamos un duelo de rivalidad regional, que diría un periodista deportivo, pero se nos pasaba lo mejor, que hablábamos de algo, el modelo de Córdoba, que nadie sabía lo que era, o al menos que no había sido explicitado, caracterizado. Lo mejor no era adjetivar al modelo, lo mejor era detenerse, girar la cabeza y comprobar que la construcción del modelo malagueño había producido sin intención la emergencia del cordobés, y ahora teníamos con nosotros a la criatura, así que habrá que ir pensando qué nombre le ponemos. No sabemos cómo somos hasta que nos rodeamos de antagonistas que nos obligan a marcar los límites y tender los puentes.

El modelo de Málaga no es lo que pasa en Málaga, ni el de Córdoba lo que pasa en Córdoba, pero sí lo que algunos quieren/queremos que ocurra en uno y otro sitio. En la ciudad de la Costa del Sol (el periodista deportivo que no se va…) pasan muchas cosas, pero unas de ellas son que hace años se abrieron el Museo Picasso y el Centro de Arte Contemporáneo, hace menos una versión del Museo Thyssen, y ahora están inaugurando una delegación del Pompidou y otra del Museo Ruso de San Petesburgo. O sea, que además de ocurrir La Térmica y Cienfuegos, básicamente Málaga se está convirtiendo en un Paseo de Atocha sin la mala pipa del tráfico ensordecedor y con los turistas llegando en crucero además de en AVE. Un modelo conocido, grandes intervenciones públicas, con equipamientos arquitectónicamente llamativos, que alojan “grandes marcas”, crean city branding, te ponen en el mapa y esas cosas. Discúlpenme los afectados por las simplificaciones, pero gracias a eso sobrevivimos los humanos.

Lo primero que supimos en nuestra sesión es que no queríamos ser eso, y que ya somos otra cosa. La cosa que somos está por estudiarse (Noelia Centeno, que está en ello, insistió en lo poco que hay escrito sobre la creación contemporánea en la ciudad), y aquí me pongo a dar los primeros machetazos, sin afán de exhaustividad y pidiendo disculpas a los muchos que seguro que lo dijeron antes pero a los que no tengo el gusto de conocer. En fin, que me fijo en cómo son los proyectos que se presentaron en Nocturnos2  (creo que no lo había dicho, en esa cita organizada por El Arsenal y que tuvo lugar en Modo pasó todo esto) y también en la edición anterior, me pongo a tirar del hilo, y presento la patente de “El Modelo Cordobés en 10 sencillos pasos”.

1.Los proyectos del modelo cordobés son pequeños, Scarpia quizás sea la cita de más volumen, y lo que cuesta se lo come en gambas nuestro equipo de gobierno municipal en dos sentadas. 2.Son proyectos creados por amor al arte, lo cual no quiere decir que no se cobre (que también ocurre), quiere decir exactamente eso, que son proyectos puramente artísticos, construidos con ese fin, sin formar parte de estrategias turísticas, comerciales o urbanísticas.3. Son lideradxs por creadorxs/gestorxs, no por economistas, ni políticos.4. Se mueven despacio, creciendo o menguando orgánicamente.5.Está protagonizado por creadorxs pero suelen tener  vocación social, una voluntad de ser proyectos compartidos con la ciudadanía, o al menos parte de ella.6. En contra de lo que nos parece a los endogámicos capitalinos, los que más se mueven son los del resto de la provincia, siendo alguno ya una referencia de ámbito mayor.7.Tienen estrategias más colaborativas que competitivas, existiendo una red de relaciones que enriquece al conjunto.8. El papel de la Administración Pública es bastante desigual, y el del sector empresarial poco relevante.9. Se mueven más en los márgenes que en los centros (ideológica, territorial, funcionalmente).10. Hasta anteayer al menos no tenían conciencia de constituir un modelo, aunque sí son conscientes de compartir una forma de entender la creación con el resto de iniciativas.

Como están ustedes viendo, al final el modelo cordobés no es el paradigma sintagmático de Ramin Rahanbengloo, ni las raíces del futuro o como fuera aquello, ni el CR7, perdón C4, ni esas cosas sosainas que ha dicho Nieto en estos cuatro años y ahora no consigo recordar. Lo valioso, lo que está haciendo ciudad y provincia es un grupo de gente trabajando por lo que cree, sin ruedas de prensa, photocalls, ni planes de empresa, que se esfuerza en hacer bien las cosas y tiene la sana costumbre de compartir lo que hace. Probablemente como toda la vida, pero siempre miramos la mano equivocada.

Nota: Fotografía de Antonio Blázquez de un momento de la conversación.

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