Hace aproximadamente 2 meses celebramos la comunión de mis hijos Bruno y Beltrán. Fue un día de los que no se olvidan, con muchos nervios al principio que finalmente pasaron y se convirtieron en alegría, diversión, conexión con la familia, amigos, etc. Puedo afirmar rotundamente que se superaron ampliamente las enormes expectativas depositadas en él. Justo cuando llegamos a casa después de ese día largo de disfrute, los chicos, reventados, se están poniendo el pijama y Bruno, totalmente entregado, acostado en la cama comenta: “Papá ha sido el mejor día de mi vida”.

Tengo que reconocer que los míos son disfrutones, muy peliculeros, lo cual me encanta,  y este comentario de mi hijo, sin saber muy por qué, empezó a dar vueltas por mi cabeza… ¿el mejor día de mi vida?… y directamente te lo traslado a ti: ¿Cuándo fue el mejor día de tu vida? (si hay muchos piensa en el último), pero específicamente ¿qué significa para ti “mejor día” de tu vida?

Posiblemente para ti el mejor día está asociado a lo que hemos comentando antes:  conexión con un estado máximo emocional (peak state): Entusiasmo, alegría, diversión aunque también podemos hablar de paz, tranquilidad, conexión interior. Es decir, para algunos recordar la fiesta de 40 cumpleaños de Sergio, significa sonrisa tonta durante un tiempo (largo). Y para otros, rememorar el Camino de Santiago en compañía de tu mejor amigx, provoca una reconexión contigo mismo en un día duro en el trabajo. En definitiva, tantas combinaciones como personas en este mundo, aunque está claro que el componente colectivo potencia la característica del mejor: compartiendo maximizamos la felicidad. Mi queridísimo equipo extremeño de Payperthink, cada vez que firman un nuevo proyecto brindan todxs con una copita de anís (confieso que me estoy empezando a preocupar porque últimamente no dejan de beber :-D). No me imagino ese brindis por separado cada uno sólx en su casa, ¿verdad?

Mi amigo y experto en Gestión de la Felicidad, José Antonio Sánchez, dice algo que para mí es clave en este tipo de momentos: Pensar con el corazón y sentir con la cabeza. Cuando conseguimos conjugar estos dos conceptos, tradicionalmente antagonistas, se crea un espacio alternativo (podemos bautizarlo como zona MDMV, mejor día de mi vida), donde lo único que deseas es permanecer en él todo el tiempo posible.

Una pista, si me lo permites. Identifica, los ingredientes que tiene que tener tu MDMV. Los míos los tengo claros, a saber: 1) Conexión con mis valores fundamentales, 2) Compartido con aquellos que aprecias, y 3) Ayudando a éstos a que también tengan su MDMV.

Si haces una rápida review de tu vida, y detectas un buen número de MDMV´s, felicidades, parece que entiendes de qué va esto de VIVIR. Si por lo que sea, no son muchos, toma conciencia de qué/quién te impide que los días a priori especiales no sean óptimos, y empieza a introducir cambios para poder empezar a conseguir tú MDMV. Porque cuando lo consigas te dirás a ti mismo “Este ha sido el SEGUNDO MEJOR DÍA DE MI VIDA”, ya que el MEJOR todavía estará por llegar. BE TIM. www.tim-coaching.com.

Un comentario

  • Gracias amigo Miguel Ángel por haberte acordado de mí y de mis postulados sobre la felicidad en tus muy acertadas reflexiones. Todo un honor. www.pedagogiadelafelicidad.com