Esto se acaba. Aunque creíamos que esto no iba a suceder, el 2017 se nos escapa de las manos. No es mi intención hacer un mix con los mejores momentos del año, ni ranking de clasificaciones varias, solamente quiero exponer un par de reflexiones en voz alta.

Esta sociedad requiere que que todos/as (al menos una mayoría significativa)  estemos en un nivel de pensamiento y conciencia elevado, dando lo más cercano a nuestro 100%. “No podemos resolver un problema en el mismo nivel de conciencia que se creó” decía Einstein y es así. La mente humana tiene que evolucionar, por favor, abrámonos a las posibilidades, a las soluciones, al pensamiento crítico sí, pero desde la creatividad y la imaginación.

Este final de año 2017, deja un par de eventos de índole pública, que en lo personal me han tocado la fibra, el procés catalán y el juicio de los indeseables de La Manada. Empiezo por lo segundo, resulta nauseabundo escuchar justificaciones de la conducta del grupo de presuntos violadores, por la supuesta actitud de la chica agredida. De verdad me importa un bledo que la chica pudiera decirle a uno (o varios) que se fueran al portal o sitio tranquilo, que le hubiera dado un beso a uno (o varios) porque le daba la real gana, que se hubiera puesto en ropa anterior si le hubiera apetecido, DE NINGUNA MANERA ESE COMPORTAMIENTO JUSTIFICARÍA LA ACCIÓN POSTERIOR. Cada persona (hombre o mujer) tiene libertad para elegir qué hacer, de qué manera,  y el límite reside en la integridad física/intelectual/moral  del otro/a, porque en el momento que las traspasas quedas desacreditado/a. La provocación, tomada desde el punto de vista del género, podría ser un argumento válido en el siglo XIX, o en una cultura diferente a la nuestra (y Dios me libre de abrir este melón). El evitar el peligro, otro argumento retrógrado, que llevado a la lógica del absurdo en una situación extrema es “si no hubiera salido no le hubiera pasado nada”. Pues bien mi receta para poder digerir todo lo anterior es EDUCACIÓN, EDUCACIÓN, EDUCACIÓN. Desterrar el Patriarcado del Malo, como diría Ignatius Farray, a través de una educación equilibrada en materia de género, devolviendo a la mujer el papel relevante que se merece, ni más ni menos que el hombre, simplemente el que es justo.

Si Unamuno dijo “Me duele España”, a mi me duele Catalunya. Me duele ver en lo que se está convirtiendo y en lo que se puede convertir. Me duele la supremacía de unos pocos, el creerse mejor que otros, simplemente por haber nacido en una parte del territorio español. Me duele el exilio intelectual en el que se encuentran algunos políticos (sin distinción de opciones), ahora que está tan de moda esta palabra. Porque Exilio es “expulsar o hacer salir a una persona de un país o de un territorio”, y ellos han demostrado que es lo que hicieron con el sentido común. Me duele que la Posverdad y la manida construcción del Relato (digna del Oscar al mejor guión de ficción), sea la parte más visible y de más repercusión. Me duele la perversión de los conceptos de Diálogo y Democracia, como si fuera el tesoro intelectual de los que no paran de hablar de ellos… sólo puedes mencionarlos con su autorización…. Pero sólo con éstos, DIÁLOGO Y DEMOCRACIA, se puede salir de esta situación, no los que se traten de imponer, si no aquellos que provoquen salir del inmovilismo actual. Por consiguiente, todas las partes se tienen que mover de su situación de partida. No hay más vuelta de hoja.

Como no podía ser de otra manera, estuve presente en el estreno de la última película de Star Wars. Un ejemplo de lo que significa evolucionar, avanzar y no anclarse en el pasado (para los más de 40 años que esperaban otro Imperio Contraataca, despertad!!!), en definitiva ser creativo para reinventarse. De la misma extraigo la frase que da título a este post pronunciada por el maestro Yoda “El Fracaso, el mejor maestro es”. Hagamos balance, ahora que las fechas nos son tan propicias, y tomemos conciencia de nuestros éxitos/ logros, celebrémoslos si no lo hicimos en su momento, pero sobre todo pongamos el  foco en los errores, en las expectativas no cumplidas, y preguntémonos ¿qué necesitamos pensar/sentir/hacer para cambiar la situación?. MIS MEJORES DESEOS PARA 2018. BE TIM. @maluque1972.

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