Después de las última semanas de sobre exposición informativa (estoy a dieta hipocatalanoica), de alguna manera uno se rinde, se dar por vencido y se abandona a su suerte… ¡que no!¡que es broma. El  eslogan de la bebida isótonica que precriben los médicos cuando tienes afectado el estómago, El ser humano es extraordinario, tendríamos que darle una vuelta porque nos empeñamos en todo lo contrario. La desextraordinariedad (palabra recién acuñada por un servidor) campa a sus anchas cual caminante blanco que acaba de atravesar el muro de Invernalia.

La misión por tanto es la de explorar en la búsqueda de referentes fuera de la raza humana, y fíjate tú por donde, recordé algo acerca de unos bichillos que no sabemos que existe, hasta que llega el verano, sobre todo en aquellos que viven en casas con jardín. Se convierten en un miembro más de la familia. Estoy hablando de las hormigas, a las que le han asignado (sin posibilidad de descargo en su favor) de una filosofía vital formada por cuatro principios esenciales:

  1. Las Hormigas nunca se rinden.
  2. Las Hormigas piensan en el verano todo el invierno.
  3. Las Hormigas piensan en el invierno todo el verano.
  4. ¿Cuánto recogen las Hormigas en verano para preparar el invierno? Todo lo que pueden.

¿Alguna vez habéis intentado “fastidiar” a un grupo de hormigas? Por ejemplo, poner una roca enorme en medio de su trayectoria? ¿Echarles agua? ¿Cómo actúan? Los obstáculos no existen para ellas. Si hay una roca, la suben, la rodean, se dan la vuelta y buscan otro camino… si les echas agua, nadan, bucean, hacen lo que haga falta. Nunca, nunca, nunca se rinden. Quién quiere hacer algo buscan un motivo, quién no quiere hacer nada busca,  y encuentra, una excusa. Los obstáculos aparecen cuando perdemos la visión de nuestra meta final.

Mantén siempre una actitud positiva, y constructiva sobre todo, lo que implica proyectar un plan de acción masivo para su desarrollo. La actitud sin acción se queda en una mera declaración de intenciones.

Prevé el futuro. Está siempre alerta. Los escenarios venideros pueden que no sean los más propicios y seguro que son cambiantes, imprevisibles. Anticípate. Se proactivo. Garantizarás gran parte del resultado final.

Da siempre el máximo en todo lo que hagas. ¿y cuándo se requiere dar el máximo? Cada día, en cada situación. Esto es lo que John Wooden denominaba Grandeza Competitiva, en su teoría sobre el éxito en los equipos.

Posiblemente no sean los animales más inspiradores (no son un delfín, un lobo, un león, o un águila imperial) pero por sus actos los conoceréis. Como diría el Principito, lo esencial es invisible para los ojos, así que espero que hayas reflexionado acerca de esta filosofía vital tan extremadamente sencilla, que a buen seguro te aportará una nueva visión de cómo afrontar el día a día al que nos enfrentamos personal y profesional. Recuerda mucha hormiga y dieta hipoinformativa. BE TIM. Sígueme en @maluque1972.

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