Cuatro fantásticos años de mi vida vividos en Catalunya, me han permitido manejar con cierta soltura el catalán, de ahí el título del post :-). Precisamente ha sido un catalán de pro y deportista de élite quién ha introducido en los últimos días, el debate sobre los Valores en el deporte y específicamente en los clubes deportivos. Dicen que las comparaciones son odiosas, y aplicadas a este campo de una mayor sensibilidad aún, especialmente cuando de manera interesada tratas de apropiarte de conceptos centrales éticos-morales consustanciales al ser humano desde la noche de los tiempos. A mi entender es un ejercicio un tanto presuntuoso … por no decir otra cosa (infantil… bueno al final lo acabé diciendo).

Hablar se Justicia, Determinación, Esfuerzo, Luchar hasta el final, Respeto, Honestidad, Humildad, Pragmatismo, Honradez, Liderazgo, Contribución, etc… es hablar de principios rectores del ser humano. Contravenirlos es defraudarnos a nosotros mismos, ya que los anteriormente citados, siempre estarán, nosotros pasaremos por la vida, ellos prevalecerán.

Por lo tanto, por muy estrella de un deporte que seas, no habrás entendido nada como deportista  si por ejemplo menosprecias a tu rival con todo lo que hay detrás de éste (colegas de profesión, aficionados, trabajadores del club, directivos). Incluso vislumbrando el panorama desde un punto de vista interesado, ególatra, la crítica se torna en tu contra porque tus propias victorias quedan devaluadas. Haz grande a tu adversario, apóyate en hombros de gigante para mirar más alto y más lejos. No tengas miopía competitiva. Los valores del deporte también se practican fuera de la cancha de juego.

Con todo este asunto, de lo que nos damos cuenta es que lo menos relevante es elegir los valores que quieres que formen parte de tu proyecto personal o profesional, ya que todos tienen una carga de profundidad y significancia moral palpables. Lo que marca la diferencia es el comportamiento derivado de esa elección, es decir, la coherencia y la congruencia de la conducta del individuo, porque tiene una resonancia externa que hace que estos valores cobren sentido y vida propia. ¿Qué es para ti la Determinación? Muéstramelo. ¿Qué es para ti el Respeto? Enséñamelo. ¿Qué es para ti el Liderazgo? Guíame.Hablar de Valores es algo muy serio, y uno no se puede convertir en abanderado de la causa, concretamente cuando tu conducta está muy desalineada de ellos.

Creo que ya he comentado en alguna ocasión, que me dedico al desarrollo de personas y organizaciones precisamente por mi pasado deportivo. Porque en realidad hubo momentos en mi carrera profesional que no honré estos valores (mi conducta fue incoherente, por ejemplo pedía trabajo al equipo cuando era individualista en el juego), y quiero hacerles ver a los equipos de trabajo  la importancia de este factor. Afortunadamente existen multitud de ejemplos de deportistas que honran estos valores y son extraordinarios embajadores por la congruencia que demuestran en su actos. No me hables de Valores, demuestra los que tienes. BE TIM.  www.tim-coaching.com.

No hay comentarios aún