El concepto tertuliano para uno que humildemente escribe estas líneas sería algo así como “dícese de la persona en la que el desconocimiento de un tema o asunto, no supone una barrera, límite, para la expresión de una opinión al respecto”. ¿Cuál es el motivo que esta idea de tertuliano venga a mi mente? Bueno básicamente porque cae en mis manos una entrevista publicada el lunes en la contraportada del Diario Córdoba, a Daniel Ruiz García, galardonado con el Premio Tusquets de Novela. El título de la entrevista tiene “gancho”: “El `Coaching´ busca empleados dóciles”. Una invitación a remangarse… intelectualmente hablando.

Destaco de la entrevista pasajes como “Es una tomadura de pelo [el coaching] extraordinaria que al final esconde una legitimación de un maltrato laboral”; “El coaching lo que pretende es, en lugar de buscar felicidad en el trabajo, es buscar empleados dóciles y plenamente asertivos, dispuestos a abrazar la positividad sin ningún tipo de cortapisas”. Finalmente sobre la motivación expresa “yo creo que se ha convertido en una fabulosa industria, que en todo caso va a llegar un momento que pinche, porque al final está constituyendo una nueva burbuja”.

En primer lugar, asertividad y docilidad, son términos antagónicos ¡ojalá estuviera en el trabajo rodeado de personas asertivas!. Respeto a lo de la motivación, coincido casi al 100% con el entrevistado, de hecho es una opinión que he compartido con otros compañeros de profesión. El quid de la cuestión radica en asociar inflexiblemente el coaching con la motivación, coaching con felicidad, o  coaching con positividad. Ese es el error, porque el coaching es mucho más que los conceptos anteriores. Por poner en contexto lo que NO es Coaching (a veces se entiende mejor un concepto explicando lo que no es). Coaching NO es asesoramiento; NO es  Aconsejar; NO es formar, o entrenar en una competencia. Partiendo de esta premisa el adoctrinamiento implícito del coaching en la empresa de la que habla el entrevistado se esfuma… NO ES COACHING DE LO QUE USTED ESTÁ HABLANDO, se refiere a otra cosa, que podrá ser complementaria o excluyente, más o menos demandada, pero no es Coaching. Flaco favor nos hacemos los que nos dedicamos a esta profesión si fomentamos, o apoyamos (de forma activa o pasiva) esta argumentación.

Asociar coaching con positividad, motivación, felicidad, es un ejercicio demasiado simple de aproximación al coaching, que por otro lado puede interesar a los profesionales mediocres, ya que es más fácil aprenderse tres frases motivadoras, dar tres gritos de “SÍ PUEDO”, y hacer una visualización de tu meta en la vida, que ponerse a desplegar una metodología, competencias y herramientas, que lleva décadas poniéndose en práctica, respaldada por literatura científica en términos cuantitativos. El atacante y el ofendido juegan en el mismo equipo. En los Programas de Formación en Coaching que dirijo tenemos entre nuestro alumnado, por ejemplo, psicólogos que amplían sus recursos profesionales extendiendo su caja de herramientas, con el propósito de tener más opciones en una consulta con un cliente. Llamarles maltratadores laborales puede resultar excesivo ¿verdad?. Y hablo también de profesores y psicopedagogos (maltrato al alumnado ¿?), médicos (maltrato a los pacientes ¿?), animadores socioculturales (maltrato a los niños/as ¿?). Están utilizando la metodología de coaching en sus empresas en sus organizaciones. Descarto igualmente que les estén tomando el pelo a estos colectivos con los que trabajan.

Entiendo el origen de la denuncia de Daniel, porque el equipo de coaches con el que trabajo en intervenciones en organizaciones, a veces nos encontramos con empresarios que buscan el efecto balsámico mágico del coaching, cuando el coaching si destaca por algo es por la incomodidad que produce, al confrontar a la persona con sus miedos, metas incumplidas, autosabotajes, falta de propósito en la vida, etc… Tomar conciencia de lo que ocurre en tu vida, asumir la responsabilidad para cambiar la situación y ponerte a trabajar de forma constante y sistemática para lograr el cambio, eso es Coaching.

Por lo tanto, decirle a Daniel Ruiz desde esta humilde tribuna, que entienda que hay también un lado luminoso en el Coaching aunque el puso el foco en el reverso tenebroso, que para más INRI NO es Coaching. Encantado de poder enseñarle los caminos de la Fuerza… quiero decir del Coaching. BE TIM.

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