Estoy teniendo oportunidad de experimentar de primera mano dos situaciones vitales que provocan en mi una emoción primaria, la Sorpresa. Una nos están afectando a todos los que vivimos en este país, y me estoy refiriendo a los intentos infructuosos para formar el gobierno de la nación, desde que allá por el 21 de diciembre del pasado año se celebraron las elecciones. La segunda hace referencia a una negociación laboral colectiva recién finalizada, de una de las organizaciones a la que pertenezco.

 

Dentro de mis limitaciones, que son muchas, no llego a entender cómo para crear futuro, para diseñar nuevas realidades, el enfoque mayoritario consiste en dirigirse a los hechos del pasado, la historia (reciente o lejana), y los contextos de desunión acontecidos. Esta táctica hace aflorar el RE-sentimiento, estado emocional cuya principal cualidad es traer al presente sensaciones limitantes desde el pasado. Y en esto parece ser, los seres humanos somos auténticos maestros, con una inteligencia selectiva que haría avergonzarse a los más afamados cerebros de la historia contemporánea.

 

El RE-sentimiento genera conflictividad, ya que se es incapaz de mirar hacia delante, se pone el foco en lo acontecido, dicho o hecho, con la intención manipuladora de no querer avanzar, poniendo una reguero de excusas, quejas y críticas, orientadas a enaltecer a sus partidarios y envilecer a los adversarios. Desde el RE-sentimiento, sólo presto atención a MI opinión, a MI posición, a MI mismo, a MI ego…la falta de acuerdo está servida, ya que en el ambiente se palpa agresividad, ganas de venganza y como he mencionado, tácticas de sabotaje. En éste último punto es cuando entra en escena el argumento irónico de ofrecer la mano abierta para llegar a un consenso, que en realidad se trata de dar una mano abierta… para dar un guantazo de campeonato. La mayoría de personas gastan más energía en hablar de los problemas que en afrontarlos.

 

El RE-sentimiento entonces, da paso a la RE-signación, donde la desmotivación coge sitio, la iniciativa muere a pesar de que la responsabilidad otorgada es amplia, dando paso al conformismo, la apatía y porque no, a la tristeza, materializada en aquellos que esperan el desenlace de la negociación.

 

Los RE´s han de dejar paso a los SI´s. SÍ en aceptar a las personas y no en lo que esperamos de ellas, en una concepción ideal, cuasi Aristotélica de las mismas. SÍ en flexibilizar la percepción que tenemos de los demás, entenderlos (antes de querer que nos entiendan) y SÍ en pasar página al pasado, tener capacidad de perdonar y perdonarse. Existen momentos y contextos en la vida de las personas, en que nos equivocamos, por palabra, obra u omisión, incluso de forma consciente, y también acertamos, mucho, con ideas, conceptos, desarrollos, potentes, interesantes, ¿qué nos impide poner la atención en lo que nos acerca y no en lo que nos divide? Al final es una decisión personal, sin más.

 

Aún tengo esperanza de que la situación se resuelva, aunque sea en el último segundo y que todo llegue a buen puerto, hablaría muy a favor de los que están en esta búsqueda de acuerdo, significaría que finalmente asumen su gran REsponsabilidad y dicen SÍ a espacios de futuro. Yo al menos puedo decir que, en la negociación laboral en la que he estado inmerso, el SÍ triunfó. BE TIM.

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