Asiduamente suelo dar talleres relacionados con la negociación y resolución de conflictos, y hace unas semanas preparando, repasando material para uno de ellos, me encontré con el libro Allegro ma non troppo, obra del profesor de historia del pensamiento económico Carlo María Cipolla, en la que enuncia su Teoría de la Estupidez Humana. El libro, muy alejado de ser una reflexión cínica y humorística, trata de hacer un acercamiento desde una perspectiva científica sobre acontecimientos susceptibles de ser estudiados y donde subyace este elemento consustancial a la conducta humana, su estupidez. Cipolla trata de explicar por qué ocurren fenómenos malos para los individuos o por qué cuando ya superamos eventos duros en nuestra vida, volvemos a caer.

El autor italiano apunta a una fuerza humana con más poder que las grandes corporaciones empresariales o estados y más intrépida que cualquier organización criminal por sofisticada que sea. Esa fuerza es la de la estupidez humana.

Las Leyes fundamentales de la estupidez según Cipolla son:

1.Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación.

2.La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona.

3.Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o provocándose daño a sí misma en el proceso.

4.Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.

Consecuentemente, la T.E.H., enuncia cuatro grupos de individuos:

1.Inteligentes: benefician a los demás y a sí mismos.

2.Desgraciados o incautos: benefician a los demás y se perjudican a sí mismos.

3.Bandidos o malvados: perjudican a los demás y se benefician a sí mismos.

4.Estúpidos: perjudican a los demás y a sí mismos.

Alguno ya habrá asociado estas categorías con los cuatro cuadrantes de estrategia de interacción humana que enuncia el profesor Covey, en su libro los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, a saber: Ganar/Ganar, Perder/Ganar, Ganar/Perder y Perder/Perder.

En el ámbito de la negociación y de la resolución de conflictos lo peor que te puede pasar es tener enfrente a un estúpido, ya que el margen de maniobra se reduce ostensiblemente, hasta casi desaparecer. Cuando hablamos de conflictos personales, uno de los recursos que podemos activar es el Humor. A través del humor reducimos el impacto negativo de las acciones del estúpido e incorporamos una emoción posibilitadora. Si ésta no es suficiente, la siguiente que te propongo es HUIR. No le des más oportunidades, no esperes a que la gente cambie, hay algunos que no lo hacen en su vida, y no te puedes permitir gastar energía en individuos que no merecen la pena, ¡Hay tantos que la merecen!.

Albert Einstein dijo: “Sólo hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera”. Si una persona tan brillante como Einstein lo tenía tan claro, habrá que hacerle caso… sería de estúpidos no hacerlo :-). BE TIM.

 

 

 

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