Dos turistas fotografiando un termómetro a 45 grados | MADERO CUBERO

A diez días de cumplirse el primer aniversario del histórico registro de los 46,9 °C, máxima histórica en una estación de la red principal de la AEMet, los cordobeses y buena parte del sur peninsular asistimos incrédulos a un comienzo de verano del que no teníamos recuerdo. Haber transitado el primer tercio del verano climatológico con temperaturas unos cuatro grados por debajo de los valores medios de los últimos tres años, ha dejado noqueada a una población que ya había integrado entre lo cotidiano, adquirir la condición de sobreviviente climático según se alcanzase el mes de septiembre. Pero encaramos el inicio del auténtico verano, el que mediando julio nos acostumbra a acercar a la frontera de los 45 °C, y el de 2018, quiere empezar a parecerse al ya mítico verano de 2017.

Ascenso progresivo de temperaturas

La configuración atmosférica en el área peninsular sigue aún bajo la influencia de la DANA que desde hace dos semanas lleva conteniendo las temperaturas. En las próximas horas, su reintegración definitiva en la circulación general del hemisferio norte va a permitir que se rompa el muro de contención que ha mantenido a raya a lo que acostumbra a cocerse en el norte africano. La temida dorsal norte-africana va a ir ganando terreno sobre el sur peninsular, dejando un ascenso progresivo de las temperaturas que ya de cara al fin de semana alcanzará valores normales para la época del año.

Toca decir adiós al sueño de máximas que a duras penas alcanzan los 30 °C y a noches de dormir como si siguiésemos en mayo. Aunque aún estemos lejos de la barrera de los cuarenta grados, lo cierto es que durante la semana experimentaremos un aumento casi constante de máximas y mínimas con el paso de los días. Días que rondarán los 35 °C y que superarán los 38 °C desde el próximo viernes, y noches de nuevo en el límite de los 20 °C en los últimos días de la semana.

¿Más allá de los 44 °C?

Los 44 °C marcan el límite para la emisión de aviso rojo por temperaturas elevadas en nuestra provincia. Ese límite podría romperse a partir del próximo martes en el que sería el primer episodio serio por calor del año 2018. Los dos grandes modelos de predicción meteorológica coinciden en dibujar el descuelgue de una nueva DANA frente al litoral peninsular, un descuelgue desde las últimas horas del próximo domingo y que condicionará el tiempo de la próxima semana.

La DANA, en su descuelgue al oeste del archipiélago de las Azores, provocaría una potente advección cálida sobre la península Ibérica desde la tarde del lunes, abrazando buena parte del sur peninsular isotermas en niveles medios en el intervalo de los 26 a 30 °C según el modelo consultado. Una advección cálida de libro que podría volver a dejar registros en superficie de los considerados como históricos. El tiempo y la prudencia no obstante aún obligan a tomar muy en cuarentena estas predicciones, máxime cuando la advección se derivará de la posición final de una DANA, que si bien parece definida estática entre Azores y la Península, una ligera variación del centro de la misma limitaría la advección al extremo oriental peninsular.

Situación por definir aún, pero de las que convierten a Córdoba en epicentro cálido de toda la Europa continental.

Más información en el Facebook y el Twitter del Colectivo Meteofreak.

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