El calor volverá a golpear fuerte en Córdoba | MADERO CUBERO
El calor volverá a golpear fuerte en Córdoba | MADERO CUBERO

Mediar junio en Córdoba significa, o suele significar, llevar recorrido un mes de buscar el pantalón corto antes de salir de casa. Una sensación desconocida en lo que llevamos de 2018, donde los despertares nos sitúan más en el meloso sabor de abril, o en lo que debe ser el “duro” verano norteño, que en los hábitos de una ciudad que busca las primeras y últimas horas del día para hacer vida social, mientras entiende el mediodía como tramo a combatir desde las trincheras de una sobremesa de gazpacho.

La memoria es frágil, la meteorológica, mucho más. Se empiezan a escuchar los lamentos de cierto masoquismo local, que identifica la flama como un sello idiosincrático grabado a fuego en el lomo de cada cordobés. Un lamento que añora unas temperaturas que deberían situarnos en el auténtico verano, pero que parece olvidar la agónica sensación de pretender conciliar el sueño con casi cuarenta grados en el exterior. Suerte para ellos y mala suerte para quienes soñamos con una primavera que enlace con noviembre. El calor, el verdadero calor, está a la vuelta de la esquina, con sus “cuarentaitantos” grados a la sombra y la ristra interminable de avisos amarillos por altas temperaturas.

Otra DANA para mantener el sueño

Antes de que el verano astronómico dé comienzo, y antes de que el estío meteorológico se manifieste en todo su esplendor, las piezas del puzzle atmosférico quieren seguir dibujando una configuración que permita prolongar el sueño de una larga y fresca primavera. Desde las inmediaciones de Azores habrá llegado hasta el litoral gallego una nueva masa de aire aislada, o DANA por el acrónimo meteorológico con el que se les conoce, que seguirá aportando frío, presión y humedad, para el mantenimiento de una atmósfera peninsular inestable, propicia para desarrollos convectivos.

En nuestro territorio, el máximo exponente de la DANA no será la formación de tormentas, y su presencia se dejará notar más por las posibles lluvias débiles durante la tarde de este viernes, asociadas a un frente poco activo de la depresión, y por el mantenimiento de unas temperaturas impropias para la época que rondamos. Así, desde hoy y hasta el miércoles de la próxima semana, el idilio entre la península Ibérica y la falta de rigores veraniegos, mantendrá el mercurio en el mismo rango de temperaturas que venimos arrastrando, con mínimas cercanas a los 10 °C, y máximas en el entorno de los 30 °C.

Y de pronto el de Azores

Será el miércoles 13 de junio, cuando la normalidad meteorológica diga aquí estoy yo. Desde dicha jornada, la retirada hasta el interior del continente de los restos de la DANA, permitirá el ascenso de nuestra querida y temida dorsal norte-africana, de mano del tirón de nuestro aún más querido anticiclón de las Azores. La consecuencia inmediata, que el verano que lleva más de un mes pululando por el norte de África, empiece a ganar terreno por el sur peninsular, para traer hasta nuestra vertical la temida iso +20 °C a 850 hPa, la que dibuja la frontera del aviso amarillo por calor.

¿Quiere esto decir que tendremos ya los primeros 40 °C del año? No tanto, aún queda mucho para poder concretar temperaturas y con ello determinar si la temporada de avisos habrá dado comienzo. Lo que sí parece seguro es que por fin superaremos la barrera de los 35 °C, que hoy por hoy ni siquiera hemos olido, y que además el salto será brusco y prolongado, abrazando ya, de manera casi permanente, la sensación de sumergirnos de lleno en el temido verano cordobés. Disfruten hasta entonces.

Más información en el Facebook y el Twitter del Colectivo Meteofreak.

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