Cartel de la Virgen de la O y cartel de la Agrupación de Cofradias
Cartel de la Virgen de la O y cartel de la Agrupación de Cofradias

¿Una imagen vale más que mil palabras? Pues según la imagen y según las palabras. Hay pregones de la Semana Santa de Córdoba que han anunciado a la perfección, con ricos matices y bellos prosa y versos, la Pasión en la ciudad de la Mezquita y otros que no han dejado huella, de la misma manera que hay imágenes reproducidas en carteles o portadas de boletines de las hermandades que mejor olvidar y otros que se pueden guardar como un tesoro. EL CIRINEO ha hablado con los autores de algunos de los carteles presentados esta Cuaresma que han sido realizados siguiendo diversas técnicas por personas ya expertas en la materia y con numerosas e importantes obras en su currículum o incipientes artistas que comienzan ahora su andadura y en los que también confían las hermandades.

El primer cartel en presentarse de cara a la próxima Semana Santa fue el oficial que edita la Agrupación de Cofradías, en el mes de enero. Este año ha sido el pintor y arquitecto sevillano César Ramírez el encargado de hacerlo y ha dado como resultado un cuadro que ha titulado “La puerta dorada” y que ha sido del agrado del mundo cofrade cordobés.

“Entonces me hizo volver por el camino de la puerta exterior del Santuario que da hacia el oriente y estaba cerrada. Y el Señor me dijo: Esta puerta estará cerrada, no se abrirá y nadie entrará por ella, porque el Señor, Dios de Israel, ha entrado por ella. Por eso permanecerá cerrada”, del Libro de las Profecías de Ezequiel 44:1-2. Esta profecía inspira el cartel de la Semana Santa cordobesa de 2018. En él aparece la puerta oriental de la Catedral de Córdoba, “y que estalla en la forma del contorno del Casco Histórico de Córdoba para acoger la venida del Mesías”, explica César Ramírez, en la figura de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, precedido por un plano entero de su Madre, vestida de negro, Nuestra Señora de Gracia y Amparo.

La técnica utilizada es óleo sobre tabla, con láminas de falso pan de oro envejecidas con betún de judea y relieves hechos en estuco. En la escena aparecen también nazarenos de la Sentencia y según César Ramírez, “el fin principal de este cuadro es poner en valor” el nuevo itinerario oficial “y a la vez resaltar el simbolismo de las profecías bíblicas, extrapolándolas a la ciudad de Córdoba a través de la planimetría de su casco histórico”.

Y del cartel oficial a uno que lo es de un grupo parroquial que aún no es hermandad y procesionará a su Virgen de la O el Sábado de Pasión, víspera de la Semana Santa. Se trata de un cartel que ha gustado mucho en el mundo cofrade por su originalidad y características.

Su autor es Martín González, doctorado en Bellas Artes y profesor de la Escuela Dionisio Ortiz de Córdoba, quien, como César Ramírez, cuenta en su haber con otros carteles de temática religiosa. El cartel pretende ser novedoso y personal, está hecho en una técnica mixta empleando óleo, acrílico y lápiz sobre madera. La imagen protagonista es el retrato de María Santísima de la O a la que, relata su autor, “para captar más la atención he tratado con un hiperrealismo”, de forma que se ha acercado “de la manera más veraz posible a la imagen”, pintada al óleo que contrapone a un trabajo de tintas planas que hay en la corona y en el fondo y en el manto, con tonos verdes. Por su parte, la parte inferior del cartel está hecha en tonos rosáceos, Las velas rizadas aparecen por ser propias de cofradías de barrio y alegres y están trabajadas con acrílico y óleo dándole cierto realismo a las flores.

Cartel de la Paz y cartel del Resucitado
Cartel de la Paz y cartel del Resucitado

En cuanto a la tipografía, prosigue González, “he retomado los carteles de los años 60 y 70 que hacía Ricardo Anaya como punto de inflexión con el tratamiento más vanguardista” del resto de la pintura, “para mezclar no solo procedimientos pictóricos sino también estilos”.

También una pintura es el cartel de una de las hermandades más populares de la ciudad, la de la Virgen de la Paz, que ha confiado la labor de realizarlo al joven trianero Alejandro Martín García, que tiene 26 años y cursa en la actualidad la carrera de Conservación y restauración de Bienes Culturales en la Universidad de Sevilla.

El mensaje que ha querido transmitir quien se considera semiautodidacta es centralizar los sentimientos y emociones que los hermanos y devotos de los titulares de la hermandad capuchina viven en la noche de Miércoles Santo. Así, el autor ha tomado como protagonista a la imagen de la Virgen de la Paz y Esperanza, que aparece en una vista frontal. Bajo Ella se retrata a la ciudad de Córdoba en el ocaso. A la izquierda de la imagen se observan nazarenos portando la cruz de guía y faroles de escolta, y como telón de fondo está el Cristo de los Faroles. A la derecha están los ciriales del paso de palio. La obra está realizada mediante una técnica mixta que conjuga tanto materiales secos como al agua. Entre ellos destaca la aplicación del lápiz de color como principal técnica, combinado con acuarelas, rotulador, tinta china y pastel.

Uno de los últimos carteles en presentarse en lo que va de Cuaresma ha sido el de la hermandad del Resucitado y la Virgen de la Alegría. Su autor es el abogado Julián Urbano de Sotomayor, que es autodidacta aunque cuenta con varios carteles y portadas de libros.

Aquí, la técnica utilizada es el grafito con distintas durezas para hacerle sombras, mediante la cual ha representado a Nuestro Señor Resucitado andando y saliendo de la iglesia de Santa Marina. “Me gusta que las imágenes en mis dibujos parezcan personas eliminando cualquier brillo de madera y pátina que le haga parecer una talla”, explicó a este periódico el autor, que empezó en octubre con el trabajo y ha realizado unos seis bocetos hasta que tuvo claro cómo lo iba a enfocar finalmente.

El Señor Resucitado aparece saliendo por la puerta lateral del templo, no por la que sale en Semana Santa en su paso que es la principal. La hoja de la puerta que aparece abierta es la contraria a la hoja que siempre se abre. El Señor está andando, no se eleva, “es humano aunque está Resucitado”, comentó el autor, que ha utilizado los propios escalones de la iglesia para montar el pie derecho de Cristo en uno de ellos.

Cartel del Prendimiento y cartel del Buen Suceso
Cartel del Prendimiento y cartel del Buen Suceso

Muy original y bello, de gran calidad, es el cartel de la hermandad del Buen Suceso, que ha sido realizado por Rafael de Rueda, quien ha utilizado una técnica mixta, manual y digital, con diferentes trazos y texturas, muy poco utilizada en los carteles de la Semana Santa, para hacer este anuncio de la que es su hermandad.

Según explicó De Rueda, el cartel del Buen Suceso “es un homenaje a los nazarenos rojos de la hermandad aunque el titular esté siempre presente”, por eso ocupa la parte central del cuadro, que tiene una composición clásica. Así, “aunque el Señor está ahí, rodea el cartel esa enorme mancha roja”, el color de la cofradía y los nazarenos cuyo hábito es tan característico y distinto a todos los de la Semana Santa de Córdoba, siendo “uno de los detalles que da personalidad a la hermandad”. El mensaje de ese cartel es que “una hermandad, por muy buenos titulares que tenga, sin sus nazarenos y hermanos no existiría, como tampoco la Semana Santa”.

También a destacar muy notablemente es una pintura que ha causado gran impacto entre los cofrades de la ciudad. En este caso no es para un cartel, pero sirve de portada al boletín de una cofradía, en concreto la Sentencia, que en cierto modo anuncia cada Cuaresma la cercanía de los días de la Pasión del Señor.

Como Rafael de Rueda, el autor de este cartel, Fernando Aguayo, es también hermano de la cofradía para la que ha realizado este año su trabajo. Aunque es economista, Aguayo también es pintor y se dedica a este arte exclusivamente desde 2015. Su obra es una acuarela en la que la textura es un elemento muy importante.

Según explicó a EL CIRINEO el autor, “la acuarela pretende poner de manifiesto la entereza reflejada en el rostro del Señor de la Sentencia ante el destino al que ha sido sentenciado, su propia Pasión y Muerte. Se trata de llamar la atención sobre el hecho de que esa serenidad ante tal destino solo puede tener un motivo, el amor, la esencia del mensaje de Cristo. Para ello, la túnica color sangre, así como por extensión el resto de la figura se ha visto descompuesta en una textura que pudiera recordar a la misma”.

Asimismo, preguntado por algunos detalles de su obra, indicó que “las líneas negras pretenden sujetar la realidad contrarrestando las manchas sueltas que tienen un origen gestual. A mí me apasiona el gestualismo pero también me gusta que la pintura tenga una base real. La combinación de ambas cosas es lo que pretendo con esas líneas por las que me preguntas”. Por otro lado, el fondo azul que ha elegido representa un cielo claro que da equilibrio de color al rojo sangre de la túnica del Señor.

También el Prendimiento ha optado por una pintura, en este caso del joven sevillano Israel Adorna. Se trata de un bello perfil de la Virgen de la Piedad sobre fondo negro, realizado en óleo sobre lienzo. Según explica el autor en su web, “el ropaje de la imagen está inspirado en el manto que cubre a la Piedad de Miguel Ángel”. Por otra parte, prosigue, “la obra trata de mostrar a sus devotos los volúmenes de su imagen titular mediante luces y sombras nunca antes vistas sobre ella”.

Y de la pintura a la fotografía, la técnica más utilizada para anunciar gráficamente la Cuaresma y la Semana Santa en Córdoba. El cartel de la Taberna cofrade El Madero reproduce un primer plano largo de Nuestro Padre Jesús del Perdón ante Anás con túnica morada bordada en oro y lleva como estreno para el cartel un broche. El autor de la fotografía es Manolo Gómez, con amplia trayectoria en la realización de fotografía periodística y cofrade. En este caso, a través de la luz, el color y la perspectiva ha intentado reproducir al Cristo como un icono sagrado, ya que en su opinión, últimamente se está tendiendo a la hora de fotografiar a olvidar que las imágenes son sagradas. En este sentido, el autor se ha esmerado en dar una visión del Señor distinta a la que se había dado en reportajes fotográficos anteriores “ya que cada fotógrafo tiene una manera distinta de ver las cosas”, señaló.

Más novel es el autor del cartel de la hermandad de la Agonía, que protagoniza la Madre del Redentor, Nuestra Señora de la Salud. Su autor es un joven cofrade llamado Francisco Javier Calderón, de 21 años, con cierta formación en técnicas audiovisuales. En la imagen se puede ver a la Virgen vestida de hebrea con parte de su rostro en sombras. Según cuenta, “he buscado darle sensación de tenebrismo ya que en la hermandad quedan muchas cosas por descubrir y por ver, como la Virgen en la calle”. Como en el caso del Perdón, se trata de una foto de estudio aunque con tratamiento muy distinto de la luz, que en este caso se ha realizado en la capilla de la parroquia de Santa Victoria utilizando dos focos de luz continua.

También fotografías, en este caso con composiciones muy parecidas, son por lo que han optado la hermandad del Descendimiento y la Asociación de Fotógrafos Cofrades de Córdoba (Fococor). En el primer caso se aprecia a la Virgen del Buen Fin tras acceder a la Catedral y ante ella el cortejo nazareno de rojo y blanco. La foto está realizada por Valentín Moyano. Por su parte, Fococor ha plasmado al cortejo de la hermandad de Ánimas con el Cristo al final, también entrando a la Catedral la noche del Lunes Santo en una imagen que es de Víctor Olivencia. También son fotografías los carteles del Perdón y el Nazareno, ambas hermandades con instantáneas de sus pasos de palio; el Via Crucis, con una imagen de nazarenos, y las Penas, el Rescatado y la Soledad de Santiago con distintos planos de sus titulares. La hermandad de la Conversión ha editado también un cartel para el Sábado de Pasión y la de la Señora de Córdoba uno para anunciar el Viernes de Dolores.

No hay comentarios aún

  • Hola, guest