Una cordobesa se protege de la lluvia en una imagen del otoño pasado | MADERO CUBERO
Una cordobesa se protege de la lluvia en una imagen del otoño pasado | MADERO CUBERO

Dos señales nos indican que estamos en otoño, el calendario, que ya vagamos por un 9 de octubre, y el decrecer de los días. Un otoño light, rebajado, descafeinado, que ve amarillear las hojas de los árboles más por la sequedad del suelo que efecto del fotoperíodo que controla el ciclo anual de los árboles.

Desde finales de mayo el sur peninsular se embarcó en su viaje anual por el verano climático, un viaje que aún dura aunque el calendario astronómico nos diga que debió terminar hace 18 días. Octubre, un mes tradicionalmente inestable y con una temperatura media de las máximas de unos 25 ºC, ha empezado el mes superando en 9 puntos dicho valor, más concretamente hasta los 34,7 ºC de media que hasta el momento estamos marcando.

Lo de la primera semana de octubre ha servido para coquetear con el récord para un mes de octubre, fijado en los 36 ºC del 2 de octubre de 2004. Tres días de los nueve que lleva viviendo el mes, el termómetro ha querido amenazar la efeméride meteorológica. Un dato que sirve de reflejo para esta suerte de continuo espacio-temporal en el que nos hemos instalado de perpetuo verano.

¿Y esto seguirá igual?

La pregunta que ahora cabe plantearse, y que desde hace semanas muchos nos hacemos, es si la dinámica atmosférica va a querer cambiar para situarnos de lleno en el otoño climático, el de días grises y rebequitas de entretiempo. Lo lógico sería que el progresivo enfriamiento en el Hemisferio Norte, fuese debilitando el bloqueo anticiclónico dominante sobre el Atlántico en los meses de verano. Pero un vistazo a los modelos de previsión meteorológica siguen dibujando el peor escenario posible.

La dorsal anticiclónica sigue anclada sobre la península ibérica, haciendo efectivo el bloqueo ante la entrada de borrascas atlánticas, y facilitando la entrada de la aún muy cálida masa de aire africano que desde mayo nos acompaña casi permanentemente. Así, la semana que hoy empezamos va a seguir con la misma dinámica de la anterior, atmósfera muy estable que verá amaneceres más bien frescos y un importante ascenso térmico durante el día gracias a la insolación y el aire cálido en altura. Una masa que con isos que aún rondan los 18-19 ºC a 850 hPa, seguirá permitiendo ver ascender el termómetro más allá de los 34 ºC durante las tardes de la práctica totalidad de la semana.

Es decir, nos vamos a la segunda quincena de octubre con una media de máximas que de buen seguro estará por encima de los 33 ºC. Una absoluta barbaridad que podría llevar a octubre de 2017 a marcar un nuevo récord en la temperatura media de las máximas, fijado en los 29,1 ºC de 2009. Un octubre en consonancia con un año, el de 2017, donde el verano parece no tener fin. Una tragedia esta, de la que casi nadie está hablando.

Más información en el Facebook y el Twitter del Colectivo Meteofreak.

 

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