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Alminar de San Juan | TONI BLANCO

El estado del alminar de la Iglesia de San Juan de los Caballeros, en la Plaza de San Juan esquina con la calle Barroso, preocupa desde hace tiempo a cualquiera sensible al patrimonio en Córdoba. Desde hace años, la torre mantiene instaladas algunas medidas de contención para caídas de objetos o desprendimientos que evidencian el riesgo existente, así como la presencia de suciedad y basuras que dan fe del descuido de su entorno.

“Estos deterioros, según las informaciones, denotan el mal estado de conservación que parecen amenazar gravemente su estabilidad”, opina el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, quien el pasado diciembre abrió una queja de oficio dirigida tanto a la Consejería de Turismo y Deporte, como a la Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte en Córdoba y al Ayuntamiento de la ciudad, con el fin de “promover las acciones que la legislación establece para el efectivo cumplimiento de las obligaciones de su titular para la protección mantenimiento y conservación del BIC”.

El inmueble está calificado como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento desde 1931 y así aparece entre el patrimonio inmueble del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. A pesar del deterioro que presenta, se trata, tras la Mezquita, del mejor exponente de arte califal conservado en la ciudad. Es, además, el único alminar intacto de la antigua medina de Qurtuba. Su altura original debió ser superior a la que actualmente presenta, desgraciadamente culminada por un desafortunado tejado a cuatro aguas. En su lugar, el alminar debió coronarse con una linterna sobre terraza almenada, siguiendo la tipología hispano-islámica característica de estas edificaciones.

Alminar de San Juan | TONI BLANCO

Tanto el mirador como el minarete sobre el que se sustenta pasó a formar parte en el siglo XIX de la iglesia del Colegio de Las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Fue descubierto como alminar en 1927, durante las obras de reforma de la iglesia, y restaurado por Félix Hernández. La torre minarete conservada de aquel templo andalusí se construyó entre mediados del siglo IX y principios del X y formó parte de una mezquita de la antigua medina. El posterior templo cristiano fue construido por Fernando III sobre aquel templo musulmán. La iglesia, de estructura mudéjar, se dedicó a San Juan Bautista y fue cedida a la orden de San Juan de los Caballeros.

El Defensor del Pueblo Andaluz creyó “oportuno” a finales de 2016 conocer con mayor detalle el estado del inmueble y su torre-minarete, así como de las medidas coherentes que merece la categorización y régimen de protección que ostenta el inmueble. El fin era “conocer su régimen de protección, el estado de conservación del inmueble, la relación de intervenciones y proyectos que se hubieran proyectado y ejecutado en los últimos años, las causas que habrían provocado la no ejecución de los proyectos previstos y las medidas para compeler y llevar a término las intervenciones de tutela y protección del inmueble”.

El 7 de abril del presente año se cerró la queja de oficio al “tener un precedente” en una queja anterior que provocó la emisión de una resolución del Defensor del Pueblo Andaluz en noviembre de 2013, en la que se solicitaba dos recomendaciones: “el desarrollo de las funciones tuitivas del patrimonio histórico que le encomienda la ley adoptando las medidas que resulten oportunas para ello”; y que se “valore la posibilidad de colaborar económicamente con la Iglesia Católica de Andalucía en la restauración, conservación y puesta en valor del inmueble, incluyéndolo en el programa de intervenciones sobre bienes inmuebles de la Iglesia”.

La Consejería de Cultura respondió en febrero de 2014 aceptando los términos de dicha resolución y contestando que se iban “a abordar” los trabajos de elaboración del proyecto de intervención que necesitaba la torre-minarete. A día de hoy ninguna intervención se ha puesto en marcha y tan solo se conoce que se realizó un proyecto previo de intervención por parte de una arquitecta contratada, así como que se cuenta con un estudio planimétrico por parte de un arqueólogo desde el año 2006.

Por tanto, la Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía en Córdoba, en el marco de sus competencias de tutela e inspección, no ha promovido las acciones que la legislación establece para el efectivo cumplimiento de las obligaciones de su titular para la protección mantenimiento y conservación del BIC.

Por otro lado, los colectivos Frente Cívico ‘Somos mayoría’ y el colectivo Prometeo denunciaron el pasado mes de mayo que el alminar de San Juan se encontraba entre los 180 bienes inmatriculados por la Iglesia Católica en la capital cordobesa.

Placa situada en la base del alminar de San Juan | TONI BLANCO

8 comentarios

  • Hola, guest
  • Con la importancia histórica y monumental que tiene el alminar ( el más antiguo y casi único de la capital de Al- Andalus) y la ubicación tan céntrica, no me explico como ni ayuntamiento, ni junta, ni gobierno central, ni plataformas vecinales, ni iglesia Católica, a NADIE, le preocupa !! Luego mucho vender " Córdoba, Patrimonio de la Humanidad, solo para traer turistas a hoteles de la judería ( enriquecer a unos pocos) y lo VERDADERAMENTE IMPORTANTE Y POR LO QUE NOS VISITAN, que son Nuestros MONUMENTOS, están en un estado lamentable (vean las pintadas en el puente romano por ejemplo, que no las quitan !!!!!!!, iglesia de madre de dios, regina, pósito, santa clara, murallas, etc!).. Ahora culparemos a la crisis, excusas !, yo tengo 30 años, la imagen del alminar apuntalado y cayendose está en mi cabeza desde que tengo uso de razón, VERGUENZA de ciudad, ciudadanos callados, y políticos incompetentes.
  • Al concejal de cultura del gobierno IU-PSOE de 2007-2011, Rafael Blanco, ya se le instó verbalmente desde militantes del mismo PSOE a que emprendieran alguna restauración sobre el monumento, pero ni con Aguilar, ni con Ocaña, ni con Nieto, ni de momento Ambrosio se ha hecho nada.
  • Si nos fiamos del titular de la noticia , parece que aquello no tiene dueño y la verdad es que sí tiene y es facil la reparación. Al ser BIC el dueño tiene obligación de mantenerlo y está obligado a invertir para que no se deteriore. El Ayuntamiento tiene que obligar al propietario con todo el peso de la ley correspondiente. Es muy curioso el tono de los anteriores comentarios y el texto del artículo, juntos determinan el reflejo de una realidad que nos mantiene en el clima buenista que nos invade, todos, absolutamente todos, omiten la responsabilidad del propietario y le traspasan ésta al Ayuntamiento. Habría que ver que dice cualquiera que le obliguen a restaurar una propiedad ajena. Hay que empezar a invertir el dinero posible en cada momento en los monumentos que lo requieran y, si tienen otro propietario, despojar de ésa propiedad en la misma medida del dinero invertido.