Camilo y Tomatito, en concierto | TONI BLANCO
Camilo y Tomatito, en concierto | TONI BLANCO

Hace once años y en el Gran Teatro Michel Camilo y Tomatito dieron a conocer su obra Spain again, en el marco del Festival de la Guitarra de Córdoba; ayer en el Teatro de la Axerquía volvieron a reencontrarse con el público de esta ciudad para presentar Spain Forever. El tiempo pasado no se puede recuperar, solo rememorar con la nostalgia de lo intensamente vivido y paladeado con éxito y en esa tesitura artística estuvieron los dos artistas; lo dijo Michel Camilo: “El repertorio es tan grande que nos cuesta elegir lo que hacer”. Y los dos, con la batuta predominante del pianista, fueron picoteando de aquí y allá, iniciando el recorrido musical con el Libertango de Piazolla.

El pianista dominicano de nuevo con el guitarrista almeriense, Michel Camilo y Tomatito volviendo a intercambiar y maridar músicas de diversas raíces, aunque en esta ocasión el diálogo piano-guitarra resultó desigual. Michel Camilo impecable ante el piano de cola, desenvolviéndose con la fluidez e intensidad que le es propia, trascendiendo etiquetas, aunque las composiciones interpretadas fuesen de otros autores.

Camilo y Tomatito, en concierto | TONI BLANCO
Camilo y Tomatito, en concierto | TONI BLANCO

El interés del pianista por el flamenco no es reciente, solo hay que repasar su discografía y escuchar la palpitante bulería Realejo que incluyó en su obra Rendezvous, en 1993. Camilo ha querido estar cerca de la música flamenca hasta lograr digerirla para proyectarla desde la perspectiva jazzística, por esta razón, para poder dar rienda suelta a su sensibilidad en estos parámetros sonoros necesita del aliento de la guitarra flamenca, de Tomatito en este caso. En este tipo de experiencias musicales los juicios de valor sobre la conveniencia o no del resultado no tardan en llegar por tener valores musicales preestablecidos e inmovibles, un error esta postura porque ante todo debe prevalecer la obra musical como resultado final de un proceso de intercambio de vivencias, recíproco y siempre con el propósito de resultar enriquecedor.

La identidad de la guitarra flamenca cedió ante la arrolladora personalidad del piano. Michel Camino en superioridad a Tomatito, que solo fue comedido acompañante para las bases melódicas de las composiciones realizadas, con algún que otro destello de impronta personal. Supeditado Tomatito al pianista, solo le quedo seguir el rebufo marcado por el jazzista, entablando un diálogo en inferioridad. Las idílicas situaciones en la que músicos de distintas procedencias suscitan el interés, logrando alcanzar lo insospechable en el resultado musical se dan rara veces, como fue el celebrado caso de Chick Corea con Paco de Lucía, por citar un ejemplo memorable.

Camilo y Tomatito, en concierto | TONI BLANCO
Camilo y Tomatito, en concierto | TONI BLANCO

No es fácil hermanar dos lenguajes musicales diferentes y más cuando se recurren a variadas obras que igualmente parten de otros lenguajes. Pero Michel Camilo es un todo terreno, virtuoso, vibrante y sensible a cualquier composición que se le ponga por delante, pasando desde seductoras melodías minimalistas a magnetizadores temas con la pulsación ingrávida ante la cual las teclas de su piano no tienen secretos. La destreza técnica del pianista es asombrosa y el público que se dio cita en la Axerquia lo celebró a lo grande, reclamando bises que no tardaron en llegar. Preludio del Concierto de Aranjuez para desembocar en el célebre Spain de Chick Corea, y Michel Camilo y Tomatito en el escenario complaciendo al público.

No tuvo sentido publicitar el concierto con motivo del Año de Camarón, a cuento de qué, escuchando el contenido de lo expuesto. ¿Porque Tomatito fue el guitarrista del añorado cantaor? Solo dos piezas con pilar rítmico en la bulerías fue lo que se pudo escuchar durante toda la noche, sin ningún atisbo de suficientes temas flamencos que pudieran justificar el enunciado publicitado.

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