Cañizares, en el Gran Teatro.
Cañizares, en el Gran Teatro.

La noticia del fallecimiento de Paco de Lucía el 25 de febrero de 2014 fue un imprevisible y duro mazazo que conmocionó al mundo del flamenco, una pérdida de la que no es fácil reponerse; los flamencos se sintieron a partir de aquel fatídico y luctuoso día de febrero huérfanos. Pero la música flamenca mantiene su pujanza, gracias en gran medida a la aportación del genio de Algeciras, quien trazó nuevas perspectivas para evolucionar e innovar la guitarra flamenca. Entre los guitarristas que recogieron su testigo, encontrando propio sendero musical, se encuentra Juan Manuel Cañizares, que ayer sábado dio a conocer en el Gran Teatro su concierto flamenco para guitarra y orquesta Al-Andalus a la memoria de Paco de Lucía.

El Festival de la Guitarra de Córdoba ha posibilitado una ocasión más poder escuchar a Cañizares y constatar la multiplicidad de registros sonoros que la guitarra flamenca puede originar y armonizar para deleite de quien escucha. Atractiva y variada resultó la propuesta del guitarrista en la primera parte del programa, interpretando composiciones que le definen como músico flamenco, rememorando temas de grabaciones imprescindibles como Noches de imán y luna (1997) y Cuerdas del alma (2010). Pulcritud, equilibrado virtuosismo y precisa pulsación en la ejecución de los toques, fluctuando por múltiples recursos técnicos perfectamente desarrollados e hilvanados, evitando Cañizares cualquier atisbo de frivolidad mecánica, evidenciando en cada nota una penetrante sensibilidad.

Añorando el presente, fantasía flamenca con la que comenzó su concierto fue refinada muestra de sugerentes cadencias, exquisita composición introspectiva que dio paso al raudal de la bulería El abismo. Cañizares acompañado a la segunda guitarra por Juan Carlos Gómez y las palmas, cajón y baile de Ángel Muñoz y Charo Espino, también en las castañuelas. A partir de este momento de la bulería se sucedieron rumbas, balada, vals.. todo rebozado con el adecuado adobo flamenco.
Complemento preciso y a la altura de las exigencias, Juan Carlos Gómez mostró sus dotes de guitarrista sin mácula. El bailaor cordobés Ángel Muñoz junto a Charo Espino en baile a dos contribuyeron con acierto a plasmar visualmente composiciones musicales en elegantes movimientos y comedidos zapateados.

La Orquesta de Córdoba, en el Gran Teatro.
La Orquesta de Córdoba, en el Gran Teatro.

La oración del Torero, de Joaquín Turina con la sesión de cuerdas de la Orquesta de Córdoba dirigida por Lorenzo Ramos sirvió de interludio al concierto flamenco para guitarra y orquesta Al-Andalus, a la memoria de Paco de Lucía. Sintetizado en tres movimientos, el concierto compuesto por Cañizares y orquestado por Joan Albert Amargós, puso de manifiesto cómo se puede maridar la música flamenca con la clásica sin ningún tipo de disonancias; no es fácil. Hay que mantener cierto aplomo y lucidez musical para dejar aflorar en clave de música flamenca y clásica íntimos sentimientos ocasionados por la pérdida de un amigo y maestro, con el que el guitarrista de Sabadell estuvo tocando durante diez años, realizando giras por todo el mundo. En el primer movimiento la bulería como motivo singular en Paco de Lucía pero desde una personal recreación de Cañizares, quien ante todo mantuvo sus propios criterios flamencos. Efusividad en el primer movimiento para dar paso al segundo Liberamente Moderato, melancólica atmósfera musical, abstracción por momentos marcando con firmeza el compás de tientos para desembocar en una emotiva taranta no exenta de dramatismo. Luminosidad en Allegro festivo por tanguillos, efusiva exaltación sonora de la guitarra y orquesta dirigida con intensidad por Lorenzo Ramos; dicharachero diálogo musical en el que no faltaron los guiños a populares composiciones de Paco de Lucía, como Entre dos aguas.

Cañizares rindió honores al maestro en el Gran Teatro, en el marco del Festival de la Guitarra de Córdoba, y los asistentes agradecidos del hermoso regalo de una música vertebrada en el flamenco y emanada desde la sensibilidad y el ingenio.

Cañizares, con la guitarra.
Cañizares, con la guitarra.

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