Vía Crucis del Tercio Gran Capitán de la Legión con el Señor de la Caridad | TONI BLANCO
Vía Crucis del Tercio Gran Capitán de la Legión con el Señor de la Caridad | TONI BLANCO

El día es menos claro en sus primeras horas que los anteriores. Pero la certidumbre es total, dentro de la tónica de una Semana Santa que se encamina a ser plena y sin la más mínima preocupación por el cielo. Al igual que ocurriera sólo hace dos años, en un 2015 espléndido. Aunque en esta ocasión todo es diferente, una circunstancia que se nota en el ambiente en todo momento. También en la mañana suave de un Viernes Santo que se presenta intenso y que tiene, como es tradición, su prólogo con la nueva salida del Señor de la Caridad desde la iglesia de San Francisco y San Eulogio. Esta vez el elegante Crucificado es portado por legionarios del Tercio Gran Capitán, que se encuentra estrechamente ligado con la corporación de la que es titular desde que en 1951 fuera nombrado hermano de honor. Una cita ésta que, como siempre, cuenta con amplia presencia de público en el entorno del templo y de la Mezquita Catedral.

Todavía con el brillante Jueves Santo en la memoria, con cada imagen en la retina y cada sonido aún en el oído, comienza del día de la solemnidad, del recogimiento. Pero lo hace de otro modo, con el carácter bullicioso del Vía Crucis del Señor de la Caridad, que ofrece otra perspectiva del acompañamiento del Tercio Gran Capitán de la Legión al Crucificado. Un reguero de personas llena el Compás de San Francisco desde antes de las 11:00, hora a la que tiene su inicio la vistosa salida, que al tiempo se entrelaza con la oración y la devoción. No en vano, significa el rezo de las Estaciones a lo largo de las calles de Córdoba. Es en el casco histórico donde se desarrolla el recorrido de cada Viernes Santo en la matinal.

Vía Crucis del Tercio Gran Capitán de la Legión con el Señor de la Caridad | TONI BLANCO
Vía Crucis del Tercio Gran Capitán de la Legión con el Señor de la Caridad | TONI BLANCO

Al igual que sucediera el pasado año, el Señor de la Caridad transita el trazado de la Carrera Oficial de la Semana Santa. Si bien en esta ocasión supone el camino por la Mezquita Catedral y su entorno sin necesidad de acudir a la plaza de las Tendillas. En la Ronda de Isasa y las calles próximas al primer templo también se congrega un gran gentío para seguir de cerca el paso del Crucificado portado por legionarios del Tercio Gran Capitán, cuyos integrantes también ponen color y sonido en esta solemne salida. Es ya más cerca de las tres que de las dos cuando concluye el Vía Crucis, alguna hora después de que éste discurriera por el Patio de los Naranjos -no se produce acceso al interior de las naves catedralicias-. El aroma de la tradición impregna San Francisco y muestra el contrapunto a la jornada del Viernes Santo en Córdoba.

No hay comentarios aún

  • Hola, guest