Vista de Miraflores en la riada de 1963 | FRAMAR, ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA
La S inolvidable.
Ella marcaba, en agua luminosa
la curva para la acariciante singladura
de mi Guadalquivir señero.

Concha Lagos (1976)

Córdoba viene de una década de los años cincuenta en la que el motor del cambio se ha puesto en marcha. Atrás empieza a quedar poco a poco la dura posguerra. Urbanísticamente la ciudad, con Antonio Cruz Conde como alcalde, ha conocido un nuevo puente, el de San Rafael, la residencia de Noreña -derribada en 2004-, la ampliación del viaducto del Pretorio -desaparecido debido al Plan Renfe-, la Universidad Laboral en Rabanales o el nuevo aeropuerto (Pérez Jiménez, 2002). Y mira a la década de los sesenta con la idea de crecer con nuevos barrios. Pero, un actor que siempre ha estado ahí, sigue siendo un quebradero de cabeza. El río Guadalquivir, con su meandro, siempre ha sido un problema en las grandes crecidas. Las sucesivas obras no han dado los frutos esperados, desde la «obra del murallón», iniciada en 1792 y acabada definitivamente en 1905, a los espigones construidos en 1917 y destruidos en 1947 por una riada, por lo que en 1956 se ordena un proyecto llamado Defensa y Encauzamiento del río Guadalquivir en Córdoba (García Verdugo y Martín López, 1995), y que según estos autores fue una de las obras de mayor calado en España en estos temas. Una obra que se configuró, a la postre, decisiva para evitar un desastre en 1963.

Fotografía del río a su paso por el puente romano el 17 de febrero de 1963 | FRAMAR, ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA
El río a su paso por el puente romano el 17 de febrero de 1963 | FRAMAR, ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA

 Los años más lluviosos (1960-1963) 

En plenas obras de encauzamiento del río, Córdoba iba a vivir un periodo de lluvias que no ha vuelto a darse hasta la fecha, y al que solo se han acercado el invierno de 2009/2010 y el final de este último año, fechas en las que se produjeron las últimas riadas en la ciudad. El invierno de 1959/1960 dio el pistoletazo de salida a unas lluvias que solo dieron un descanso en algunos meses veraniegos y que parecían no tener fin. Fueron cuatro años que dejaron una media anual impactante: 1116 mm. Esta cantidad es prácticamente el doble de la media. Tres de los cuatro años más lluviosos desde 1959 ocurrieron en este periodo (1960, 1962 y 1963).

LLUVIAS en CÓRDOBA 1960-1963
Año Total (mm) Posición serie
1960 1209.9 2.º
1961 791.0 9.º
1962 1165.9
4.º
1963 1297.2 1.º
Fuente: AEMet

Diez de los 25 meses más lluviosos en Córdoba se dieron entre 1960 y 1964 (a día de hoy se mantienen los récords de febrero y octubre). Tanto la primavera de 1962 como el invierno de 1962/1963, ostentan desde entonces los respectivos récords trimestrales por estación. Además, se suceden trimestres muy lluviosos, incluso de verano. Únicamente los inviernos de 1960/1961 y de 1961/1962, y la primavera y el verano de 1961, no se encuentran entre los diez más lluviosos en sus respectivas estaciones, como se puede ver en la siguiente tabla (las estaciones corresponden a trimestres con meses completos, climatológicos y no astronómicos).

LLUVIAS en CÓRDOBA 1959-1964
Periodo Total (mm) Posición serie
Invierno 1959/1960 477.4 5.º
Primavera 1960 235.0 9.ª
Verano 1960 50.7
8.º
Otoño 1960 395.8 4.º
Invierno 1960/1961 165.6 35.º
Primavera 1961 181.1 22.º
Verano 1961 41.7 11.º
Otoño 1961 384.1 5.º
Invierno 1961/1962 331.5 14.º
Primavera 1962 359.9 Récord
Verano 1962 56.6 5.º
Otoño 1962 336.4 8.º
Invierno 1962/1963 670.0 Récord
Primavera 1963 225.0 10.º
Verano 1963 54.6 6.º
Otoño 1963 360.2 7.º
Invierno 1963/1964 466.5 6.º
Fuente: AEMet
El antiguo Arcángel inundado el 17 de febrero de 1963 | FRAMAR, ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA
El antiguo Arcángel inundado por la riada de 1963 | FRAMAR, ARCHIVO MUNICIPAL DE CÓRDOBA

 La riada de 1963 

El domingo 17 de febrero de 1963 el río Guadalquivir bajaba con un caudal que hacía años que no se veía, con una considerable riada. Córdoba contaba entonces con solo un embalse, el de Guadalmellato, mientras que en Jaén vertían al río, directa o indirectamente, los embalses de Jándula, Rumblar, Guadalén y el Tranco. Los 633 mm caídos desde el 26 de diciembre del año anterior se hacían notar. En total habían pasado 53 días, en los que había llovido en 31 de ellos. El Córdoba del 19 de febrero dedicó varias páginas al suceso. El río llegó a estar, según el citado periódico, siete metros sobre su nivel normal y tuvo un caudal de 5400 metros cúbicos por segundo -citando a la CHG- (en 2010 se sitúo por encima de 2000 metros cúbicos por segundo, según el SAIH del Guadalquivir, cuando se inundaron las parcelas del aeropuerto). Las consecuencias de las riadas y de las lluvias que recogió el Córdoba fueron:

  • Hasta 300 familias evacuadas en el Campo de la Verdad y 171 en Villarrubia.
  • Un total de 150 viviendas derrumbadas y 184 en ruinas.
  • Un muerto y dos heridos en el hundimiento de una chabola en el barrio del Zumbacón.
  • Inundaciones en el aeropuerto, Majaneque y Encinarejo.
  • El partido de fútbol de Primera División Córdoba-Zaragoza, que se jugaba ese mismo domingo, tuvo que ser suspendido. El Arcángel, entonces situado en el actual centro comercial que lleva su nombre, era un lago que casi tapaba las porterías. El partido se disputó el 13 de marzo, con victoria cordobesista por uno a cero.
  • En la provincia el paro agrícola fue casi del 100 %.
  • En Iznájar 5000 personas quedaron incomunicadas. Según La Vanguardia del 19 de febrero, se debió al derrumbe del puente de hierro de la carretera de Loja.
  • Pérdidas cuantiosas por las inundaciones en Palma del Río, Castro del Río, Puente Genil, Lucena y otros municipios de la provincia.
Alturas sobre el nivel normal alcanzadas por el Guadalquivir a su paso por Córdoba hasta 1963
Alturas sobre el nivel normal alcanzadas por el Guadalquivir a su paso por Córdoba hasta 1963

 Consecuencias a largo plazo 

La riada y las inundaciones provocaron que las familias evacuadas, muchas de ellas chabolistas, fueran realojadas en otros lugares de la ciudad. Como solución se propuso la construcción de unos albergues provisionales y casas prefabricadas, llamadas Unidades Vecinales de Absorción (Quesada García, 2008; García Molina, 1994). Fue el inicio de las casitas portátiles, o «las portátiles», como se las conoció. Según el Archivo Municipal de Córdoba, el Instituto Nacional de la Vivienda llevó a cabo ese año el montaje de 2800 casitas prefabricadas de 45 metros cuadrados, en Las Moreras y en Las Palmeras (aunque Quesada García, 2008, cita que fueron 2028 casas provisionales y 1564 albergues, respectivamente). Señala Cabrera Jiménez (2002) que al principio las familias fueron alojadas en la Escuela de Veterinaria -sede del actual Rectorado de la universidad- y que las primeras casas prefabricadas, proyectadas por los arquitectos Rafael de la Hoz Arderius y Gerardo Olivares James, no se construyen hasta junio y no se comenzaron a habitar hasta 1964. Unas casas provisionales que acabaron siendo perennes para muchas familias. No fue hasta finales de los setenta y principios de los ochenta cuando se comenzaron a construir las viviendas que hoy conocemos (Daroca Bruño, 2013; Torres Domínguez, 2002). Las últimas portátiles se derribaron en 1994, según el Archivo Municipal de Córdoba.

La otra gran y conocida consecuencia de las lluvias, en la provincia, fue el agravamiento de la «grieta de Benamejí», unos deslizamientos de tierra que fueron noticia durante años, sobre todo a finales de los ochenta y principios de los noventa, debido nuevamente a las lluvias (1989). En 1963, el Córdoba del 19 de febrero citaba las palabras del gobernador civil de Córdoba, Mateu de Ros, quien afirmaba que se había abierto una grieta de 40 metros, destruyendo las viviendas de 35 familias. La obra de estabilización de la grieta se acordó en 1998 y se finalizó en 1999 según el BOE (1998).

Córdoba volvió a vivir una gran riada e inundaciones por el río en febrero de 2010 y, ese mismo año, se produjo otra gran crecida en diciembre. La última vez que el río mostró su fuerza fue a principios de abril de 2013, tras un marzo de récord.

 Referencias 

  • Archivo Municipal de Córdoba. Las «casitas portátiles». 18 meses que se convirtieron en 31 años [1988, vídeo]. Disponible en: enlace.
  • Cabrera Jiménez, J. (2002). La Córdoba del desarrollo (1962-1975). En El Día de Córdoba (Ed.), Córdoba recuperada (pp. 152-192). Cádiz: INGRASA.
  • Daroca Bruño, F. (2013). Barriada de las Moreras y de las Palmeras. En Ayuntamiento de Córdoba. Delegación de Patrimonio, Casco Histórico y Naturaleza (Ed.), Guía Córdoba Contemporánea (p. 55). Córdoba: Papiro.
  • García Molina, J. A. (1994). Los barrios de la periferia cordobesa. De la infravivienda a la vivienda digna. En F. Solano Márquez (coord.), Córdoba capital (vol. 3, Geografía) (p. 305). Córdoba: Tipografía Católica SCA.
  • García Verdugo, F., y Martín López, C. (1995). El río Guadalquivir en Córdoba: de origen de la ciudad a espacio conflictivo. Las propuestas de solución. Actas II Jornadas de Geografía Urbana. Alicante, Universidad de Alicante-Asociación de Geógrafos Españoles, pp. 420-430. Disponible en: enlace.
  • Lagos, C. (1976). «El retardado». El Cerco, Antología (1954-1976), pp. 279-280. Barcelona: Plaza-Janés. En M. J. Porro Herrera (1998), Apuntes fluviales: de geografía literaria cordobesa. Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 135, 217-244. Disponible en: enlace.
  • Pérez Jiménez, J. (2002). La década de Cruz Conde y fray Albino (1951-1961). En El Día de Córdoba (Ed.), Córdoba recuperada (pp. 152-192). Cádiz: INGRASA.
  • Periódico Córdoba, 19 de febrero de 1963. Diario Córdoba. Noticias varias (años 40′ a 70′). Sección Guadalquivir. Biblioteca Municipal de Córdoba. Disponible en: enlace.
  • Periódico La Vanguardia, 19 de febrero de 1963. Puente de hierro arrastrado por la riada (p. 6). Disponible en: enlace.
  • Quesada García, S. (2008). Las Unidades Vecinales de Absorción en Andalucía [blog]. Disponible en: enlace.
  • BOE (2008). Resolución de 21 de julio de 1998, de la Subsecretaría, por la que se dispone la publicación del Convenio de Colaboración entre la Administración General del Estado (Ministerio del Interior, Ministerio de Fomento y Ministerio de Medio Ambiente), la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial de Córdoba y el Ayuntamiento de Benamejí, para la financiación y ejecución de los estudios y obras necesarias para la estabilización definitiva de «La Ladera de Benamejí». Boletín Oficial del Estado n.º 187 (pp. 26792-26794). Disponible en: enlace.
  • Torres Domínguez, F. J. (2002). Las Palmeras, Córdoba. Análisis territorial de zonas necesitadas de transformación social. Sevilla: Universidad Pablo de Olavide. Disponible en: enlace.

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