En 1956 y con 700 alumnos, Córdoba puso en marcha la Universidad Laboral, lo que hoy se conoce el Campus de Rabanales. Fueron tiempos de la dictadura franquista, hecho que se puso de manifiesto en la mera construcción de los edificios que forman parte del Campus. Después de 60 años de su inauguración, la Universidad de Córdoba (UCO) ha presentado una exposición formada por siete paneles informativos -que se reparten a lo largo del campus- para facilitar la percepción y valoración histórica y patrimonial del conjunto, considerado Patrimonio Arquitectónico Contemporáneo.

Los encargados de presentar la exposición Universidad Laboral-Campus de Rabanales. 60 años de un patrimonio vivo han sido el rector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, y el director de Cultura de la institución académica, Pablo Rabasco. En el acto también han estado acompañados por la vicerrectora de Vida Universitaria y Responsabilidad Social, Rosario Mérida, y por los antiguos rectores José Peña y Amador Jover.

Rabasco ha explicado que además de realizar “una intervención sobre el arte y la arquitectura”, la exposición incide sobre “el patrimonio social de la Universidad Laboral en Córdoba y cuáles son los cambios que supuso la llamada de la democracia”. La Universidad Laboral Onésimo Redondo fue inaugurada el 15 de noviembre de 1956 tras un período de construcción de tres años, siendo su primer rector Miguel Fraile Cobos, perteneciente a los dominicos, orden que asumió el proyecto educativo del centro.

Fue en los años de la dictadura cuando se construyeron todos los edificios y prueba de ese período histórico es la majestuosidad de algunos enclaves. Tal y como señala uno de los paneles, la tipología arquitectónica de la Universidad laboral constituye un ejemplo paradigmático. En su arquitectura se busca un discurso más moderno con una marcada connotación de intemporalidad. Las pilastras, cornisas, así como los grandes pórticos, son presentados de forma más esquemática, dejando al descubierto su esencia geométrica basada en un clasicismo intemporal. A pesar de esta simplificación de elementos decorativos, el conjunto no pierde en ningún momento la monumentalidad propia de la arquitectura de la época.

En este sentido, la exposición rinde la mayor importancia a la iglesia, ubicada en la parte más alta del campus. Su diseño no se corresponde con el del resto de edificios del campus, evidenciando una fuerte influencia de la arquitectura europea y norteamericana de los años cincuenta.

Finalizada la dictadura, y en un impulso propiciado bajo el mandato rectoral de Amador Jover, la UCO compró la finca Rabanales en 1989 al Ministerio de Trabajo. En 1997 se celebró el primer curso universitario en el campus. La adaptación propuesta por el arquitecto Gerardo Olivares James para la reconversión en Campus Universitario trató de generar nuevos edificios para nuevas necesidades y estudiar el cambio de funciones de los edificios ya existentes tratando de respetar el sentido general del conjunto heredado.

Para llevar a cabo todo este trabajo, en la exposición han participado antiguos alumnos y profesores. Sin embargo, Rabasco ha explicado que uno de los principales impedimentos fue la ausencia de archivos. “Con la llegada de la democracia se rompieron muchos archivos y otros se tiraron”. Por ello, “hemos recurrido al archivo y a la memoria” de las personas que pasaron por la Universidad Laboral. El director ha apuntado que estos paneles “narran una historia compleja” y ha asegurado que “no hay blancos ni negros, sino grises”, todo ello para conseguir que “la ciudadanía acceda al conocimiento” de lo que fue la Universidad Laboral.

Por su parte, el rector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, ha señalado que Rabanales representa “un conjunto arquitectónico y monumental digno de poner en valor”. Gómez Villamandos ha comentado que el entorno ha sido sede de una labor educativa iniciada desde la Universidad Laboral y continuada con la Universidad de Córdoba. “El profesor Jover hizo una labor importantísima al poner en marcha el campus. Esperemos poder concluirlo y darle en adelante mayor prestancia de la que ya tiene”, ha explicado. Y es que ha asegurado que el nuevo marco de financiación para las universidad permitirá seguir con la mejor del campus “ya que aún quedan muchas cosas por hacer, como las urbanizaciones”.

Además de la exposición, el artista Coché Tomé está realizando un grafiti en los aledaños de la Biblioteca Universitaria con el que pretende reflejar los cambios que se han producido en el campus desde su inauguración como Universidad Laboral en 1956. Coché ha declarado que tenía “muchas ganas de hacer un mural en la UCO”. “La idea es
representar Rabanales 60 años atrás y la evolución que ha tenido a lo largo del tiempo”, ha comentado.

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