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“Al que no evite la violencia, que le quiten la subvención”

Guillermo Ávila, el árbitro que fue agredido este año, tras su vuelta | ÁLVARO CARMONA

Paco Merino

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Pedro Benítez Lara, delegado del Comité Andaluz de Árbitros, exige a las instituciones mano dura con “los clubes que no cumplan” tras la ola de incidentes en el fútbol base

“¿Cómo puede alguien coger a un árbitro por el cuello y amenazarlo de muerte delante de niños de 6 y 7 años? Esta barbaridad hay que pararla”. Pedro Benítez tiene claro que “por las buenas o por las malas” hay que tomar decisiones drásticas tras los últimos incidentes violentos en varios partidos de fútbol base. Los árbitros están, por lamentable tradición, habituados a ser quienes padecen los actos violentos que suceden en los recintos deportivos. Este fin de semana ha resultado particularmente bochornoso para el fútbol base cordobés porque el 'fair play' se pisoteó de mala manera en varios campos. En la capital y en la provincia. En partidos de niños y de adolescentes. Y en ellos se han visto implicados árbitros -en su doble papel de víctimas y notarios-, futbolistas y espectadores, entre ellos padres de los chavales. Un caos global que refleja el fracaso de las políticas de juego limpio y prevención de la violencia en ciertos puntos que, a juicio de Pedro Benítez Lara, se pueden localizar.

“Aquí ya nos conocemos todos. En todos los colectivos hay ovejas negras. En el mío también las hay y tenemos que quitarlas de enmedio. Yo lo estoy haciendo, pero hay clubes que no lo hacen, que no cumplen, que no están por la labor de erradicar la violencia ni se interesan por este tema. Ni por el juego limpio ni por nada. Los llamas para quedar y hablar de esto y no aparecen. Y habrá que parar esto de alguna manera, ¿no?”, ha reflexionado el delegado en Córdoba del Comité Andaluz de Árbitros de Fútbol en una intervención en Canal Sur, donde ha declarado que se siente “harto y avergonzado” por los contínuos incidentes violentos que siguen salpicando el fútbol formativo.

En el estadio Casas Blancas de Peñarroya, el partido de Tercera División Juvenil entre el equipo local y el Deportivo Córdoba terminó de modo dantesco. El árbitro, Sergio Mengual, recibió una agresión por parte de un espectador en medio del tumulto que se produjo en una invasión de campo posterior a una tangana entre los futbolistas. Dos mujeres necesitaron atención médica por desmayos y ataques de nervios. El colegiado terminó denunciando en Comisaría la agresión y varios jugadores del Deportivo Córdoba, según hizo público el propio club, también presentaron denuncias por agresiones en el estadio. El partido terminó con 2-1 y el árbitro había expulsado a un futbolista del Deportivo que, según fuentes federativas, luego tuvo un ejemplar comportamiento porque defendió el árbitro y lo protegió en medio de la revuelta final. “Fueron padres de jugadores que saltaron al campo y hubo agresiones entre ellos, con los jugadores, esguinces, patadas... Una batalla campal. Uno le dio un puñetazo al árbitro en la ceja. Hay actitudes que claman al cielo”, relata Benítez.

Lo que ocurrió en el partido Salvador Allende-San Lorenzo, en el campo de Fátima, resulta aún más doloroso por tratarse de un partido de la Segunda División Prebenjamín. Niños de seis y siete años. El partido terminó con 5-4 y el árbitro, Rafael Gómez, fue agarrado por el cuello y amenazado, según reflejó en el acta. “Lo más indignante es que el delegado no llama a la Policía cuando se le requiere. Eso es muy grave”, apunta el delegado arbitral, quien asegura que no les importa “quedar como los malos de la película” y señala un asunto clave. “Las instalaciones son de las instituciones, que dejan su administración a clubes que no están a la altura. Si las dejamos en manos de determinadas personas... Vamos a ir claramente contra el tema de la venta de bebidas alcohólicas. No lo decimos nosotros, lo dice la ley. Desde 2007 está prohibido y aquí la gente se salta a la torera la venta de bebidas alcohólicas”, explica Benítez, quien dará instrucciones a los árbitros para que “si tienen cualquier problema, reflejen en acta que se están consumiendo bebidas alcohólicas en un recinto deportivo estando prohibido. Y que caiga el peso de la ley contra quien la incumple. Si los demás no ponen de su parte, nosotros iremos por las buenas o por las malas. Y al que no cumpla, que le quiten las instalaciones y las subvenciones. Estoy seguro de que eso es mano de santo”.

Benítez Lara cree que lo más sensato es “terminar la temporada” y dejar unas normas claras por parte de todos para la siguiente porque “esto no puede seguir así”. La campaña 14-15 está resultado especialmente dura para el colectivo de los árbitros de Córdoba. A principios de año alcanzó una notable repercusión el caso de la agresión a un joven árbitro de 15 años, Guillermo Ávila, en un partido de alevines, que terminó con una sanción económica para el autor, el presidente del club Calahorra, y dos años de inhabilitación. El Comité de Competición de la Federación Cordobesa de Fútbol abrirá expediente y dictaminará las sanciones deportivas, que serán multas económicas y apercibimiento de clausura de la instalación.

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